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Octubre del 2021
Magneto, el niño imán
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Mariana Fernández Di Landro

Mariana Fernández Di Landro

Maestra. Profesora de Educación Artística de la Inspección Nacional de Educación Artística. Montevideo.

A modo de introducción...

“Magneto, el niño imán” es una secuencia del Área del Conocimiento de la Naturaleza (Física), desarrollada en segundo grado, que aborda el contenido sugerido en el programa escolar vigente: «El magnetismo. - Las interacciones entre los polos de un imán. - La atracción y repulsión» (ANEP. CEP, 2009:208).

La secuencia se enmarca en la unidad interdisciplinaria llamada “Superhéroes y supervillanos”, que se llevó a cabo en el contexto de trabajo virtual a principios de 2020.

Se seleccionó esta temática al identificar el interés y la motivación de los estudiantes por las diferentes propuestas en torno al tema, poniendo en juego toda su curiosidad, su imaginación y sus saberes previos.

La opción por el contenido también guardó relación con las múltiples posibilidades que brindaba para su adaptación al espacio virtual CREA, y a las dimensiones y recursos del hogar de la mayoría de los alumnos.

Como punto de partida fue necesario seleccionar los atributos del concepto que se querían abordar «en el entendido de que estos acercamientos escolares serán fundantes de otros conceptos más complejos» (Dibarboure, 2009:59), sin perder de vista que los conceptos son construcciones disciplinares que, con nuestra mirada docente, transformamos en escolares. Por esta razón debemos estar atentos de no cambiar su esencia en el proceso de transformación.

El segundo paso fue determinar la finalidad perseguida con la secuencia en esta oportunidad: despertar en los estudiantes la curiosidad sobre los fenómenos físicos de magnetismo, a través de la experimentación como forma de producción de conocimiento científico.

Consecuente con los objetivos planteados por el programa para el trabajo en esta área del conocimiento, y las especificaciones y/o expectativas de logro explicitadas en el Documento Base de Análisis Curricular (ANEP. CEIP, 2016), seleccioné las habilidades que serían puestas en juego durante el proceso: formular y poner a prueba hipótesis, observar, describir fenómenos, clasificar, realizar registros en formatos diferentes como forma de organizar y comunicar ideas, interpretar y explicar las evidencias apelando a modelos científicos, comunicar los resultados.

 

¡Pobre Magneto, se le pegan cosas!

Para comenzar el recorrido se planteó una breve narrativa que cuenta una situación problema en torno al personaje animado Magneto (ya conocido por los niños, al ser caracterizado y descrito desde el Área del Conocimiento de Lenguas y del Conocimiento Artístico). La consigna buscaba que los estudiantes experimentaran con imanes sobre diferentes superficies de su hogar, para obtener respuestas sobre qué materiales eran atraídos hacia el “niño imán” y además le generaban algunos contratiempos escolares.

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El uso de narraciones como punto de partida se sustenta en que «pueden proporcionar un acceso muy atractivo a todo tipo de conocimientos» (Egan, 2000:91), involucrando a los niños en una situación fantástica pero a la vez cotidiana, invitándolos a usar su imaginación para introducirse en la temática a estudiar, y favoreciendo su comprensión y la retención del tema.

Este recurso fue utilizado al inicio de cada actividad de la secuencia, agregando información valiosa que iría estructurando el tema y planteando situaciones conflictivas que requerían de la intervención de los niños para avanzar.

«...abordar fenómenos o situaciones de índole físico-natural bajo forma de problemas permite a los niños desarrollar capacidades cognitivas específicas, asociadas al dominio del conocimiento en cuestión (...) aprender a analizar una situación; elaborar explicaciones; relacionar, deducir, inferir, descubrir implicancias, verificar o falsear.» (Dibarboure, 2009:273)

Los niños experimentaron poniendo a prueba sus conocimientos previos y comunicaron resultados en un foro de CREA, espacio propicio para compartir el conocimiento adquirido en el que se generan interacciones con el docente y entre pares. Motivados, los alumnos verificaban lo expuesto por otros y, con los nuevos materiales que aparecían en los listados, replicaron el procedimiento en sus hogares.

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El propósito de la actividad siguiente fue promover la interpretación de las evidencias experimentales sobre la atracción de los imanes hacia algunos materiales, y su clasificación en una categoría específica (metales) a través de un cuestionario de múltiple opción de CREA.

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 A partir de un nuevo relato –y de una hipótesis a comprobar experimentalmente: “Los imanes no atraen a todos los metales”– se favoreció la problematización de las ideas construidas hasta el momento.

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De regreso a la presencialidad, y a fin de recuperar los conocimientos obtenidos reforzando la idea de que no todos los metales son atraídos por los imanes, se les preguntó a los estudiantes: ¿De qué materiales deberían hacer sus trajes y armas los Vengadores para no ser atraídos por Magneto?

Los estudiantes respondieron de forma entusiasta, rememorando su experiencia con los materiales. Algunos comentarios al respecto fueron: –De plata, como el anillo de mamá que no se pegó. –De aluminio. No se pegó a la ventana porque es de aluminio, me explicó mi papá.

En otra oportunidad se puso foco en la descripción de los fenómenos de atracción y repulsión a partir de la experimentación. Respecto a las descripciones en el campo de la ciencia, Márquez (2013:7) señala: «Buscan que el sujeto pueda estructurar en su mente una idea clara de los atributos de lo descripto. A su vez permiten identificar qué tan claras son sus ideas».

A partir de una nueva narración se les invitó a los estudiantes a seguir experimentando para obtener respuestas. Esta vez, la consigna fue acompañada por un breve instructivo a modo de guía, para que los alumnos prestaran especial atención a la variable “orientación” que toman los imanes en la interacción, y pudieran así percibir los fenómenos de atracción y repulsión para luego describirlos.

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 La acotación sobre los imanes en “lámina” radicó en que es un tipo de material común en los hogares y que en particular para esta actividad no favorecen la percepción de los fenómenos perseguidos.

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A través de sus comentarios, fotos y videos, los estudiantes se mostraron sorprendidos y entusiasmados al percibir “el otro poder de Magneto” (la repulsión) describiendo el fenómeno a partir de su experiencia con los imanes, diferenciándolo de la atracción al variar la orientación de uno de los imanes.

Esto dio lugar a la siguiente actividad que buscó ayudar a identificar y diferenciar los polos magnéticos, avanzando en la explicación de los fenómenos percibidos anteriormente.

Se les propuso la visualización de un video producido por la docente quien tomó como insumo los aportes de los estudiantes, utilizando sus descripciones y menciones para explicar y nominar los atributos descubiertos sobre el fenómeno físico, haciendo visible el proceso colectivo de construcción del conocimiento.

«De igual importancia resulta lograr que los alumnos comprendan que las ciencias son explicaciones elaboradas a partir de las experiencias, de pensar, de discutir con los demás y de escribir.» (Márquez, 2013:9)

 

El profesor X sabe la respuesta, ¿y tú?...

Para finalizar la secuencia y a fin de promover la experimentación, la curiosidad, y de estimular nuevas interrogantes sobre el tema, se les invitó a realizar un imán artificial en familia, el que luego compartieron a través de imágenes y videos en un foro de CREA.

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A modo de cierre...

El trabajo con el magnetismo resultó una experiencia valorada positivamente por todos los participantes de este hecho educativo, a pesar del difícil contexto que nos tocó vivir durante el año 2020.

Como dice Philippe Meirieu en una entrevista: «...no hay aprendizaje sin deseo. (...) El deseo no viene solo, el deseo hay que hacerlo nacer. [...] Es responsabilidad del educador hacer emerger el deseo de aprender» (apud Casals Cervós, 2007:44).

Por tanto fue fundamental despertar el interés de los estudiantes por aprender a través de propuestas diversificadas e intelectualmente estimulantes, que tomaron en cuenta sus gustos, intereses y saberes previos. Y que además los convocaron a ser partícipes activos de la experiencia como una herramienta productora de saber científico, estimulando también el desarrollo de competencias sociales con sus pares mediante la participación en foros de CREA y con las familias que acompañaron el proceso de sus pequeños superhéroes.

Referencias bibliográficas
ANEP. CEIP. República Oriental del Uruguay (2016): Documento Base de Análisis Curricular. Tercera Edición. En línea: https://www.dgeip.edu.uy/ documentos/normativa/programaescolar/DBAC-mayo-2017.pdf
ANEP. CEP. República Oriental del Uruguay (2009): Programa de Educación Inicial y Primaria. Año 2008. Tercera edición, 2013. En línea: https:// www.dgeip.edu.uy/documentos/normativa/programaescolar/ProgramaEscolar_14-6.pdf
CASALS CERVÓS, Judith (2007): “Philippe Meirieu” (Entrevista) en Cuadernos de Pedagogía, Nº 373, pp. 42-47. En línea: https://uruguayeduca. anep.edu.uy/sites/default/files/2017-05/philippe%20meirieu.pdf
DIBARBOURE, María (2009): y sin embargo se puede enseñar ciencias naturales. Montevideo: Ed. Santillana. Serie Praxis. Aula XXI.
EGAN, Kieran (2000): Mentes educadas. Cultura, instrumentos cognitivos y formas de comprensión. Barcelona: Ed. Paidós. Colección Temas de educación.
MÁRQUEZ, Susana (2013): Si de enseñar ciencias de la naturaleza se trata... Para quinto y sexto año. Montevideo: Ed. Espartaco.
XICART, Maximiliano (2016): “El uso de la narración en Historia: un ejemplo para el trabajo con la lectura en la clase de Ciencias Sociales” en Didáctica Primaria, Año 3, Nº 12, pp. 53-60. Montevideo: Camus Ediciones.