Graciela Portillo Borthagaray
Profesora de Literatura. Formadora de Lenguaje en PAEPU.
«Si existe un género que ha cautivado la imaginación de todo tipo de gente en el mundo entero, este es, sin duda, el cuento de hadas. Sin embargo, aún nos resulta muy difícil comprender cómo surgió, evolucionó y se difundió, y por qué tiene un atractivo irresistible para tanta gente, independientemente de la forma que adopte.»
Zipes (2014:13)
Este artículo parte de la experiencia compartida con una maestra de sexto grado de una escuela de tiempo completo en el departamento de Rocha, durante un trimestre de la Formación en Territorio de PAEPU, cuyo propósito era la planificación y puesta en práctica de una secuencia de lectura y de escritura, trabajando una obra literaria desde el género.
La maestra seleccionó un cuento clásico, El flautista de Hamelín1, de los Hermanos Grimm. Fue necesario tener en cuenta varios aspectos:
► ¿Por qué era pertinente trabajar ese género?
► ¿Qué elementos debía conocer el alumno para adentrarnos en su estudio?
► De acuerdo con la riqueza del texto, ¿qué contenidos se iban a seleccionar para enseñar? Para eso se debía hacer un recorte del cuento.
► Después de hacer el recorte había que enfocarse en los aspectos estilísticos (modo de decir
del género), lingüísticos (léxico y construcciones sintácticas) y enunciativos (lugar desde donde se
enuncia el texto).
► Luego fue necesario pensar qué se quería que el alumno escribiera. Para ello se debían pensar
consignas adecuadas para guiar el proceso.
► Finalmente se determinó qué se iba a mirar en esas escrituras y qué hacer con ellas.
