Letizia Tazzi
Magíster en Pedagogía Musical. Profesora Formadora (IFS-CEIP)
Pilar Alonso
Maestra. Integrante del Equipo del Área del Conocimiento Artístico (IFS-CEIP)
En el presente artículo intentaremos dar respuestas a algunas de estas interrogantes: ¿Por qué
cantar juntos? ¿Qué aprendemos cuando cantamos? ¿Qué vínculo existe entre nuestra voz y nuestra identidad? ¿El canto está presente en nuestras clases? ¿Yo canto? ¿Cómo lo hago? O, ¿por qué siento que no puedo cantar en clase? ¿Cómo volver a cantar? ¿Qué estrategias puedo utilizar para enseñar y cantar juntos en el aula?
«Como toda actividad colectiva coordinadora de esfuerzos y con exigencias de integración sincera,
la canción de grupo –además de sus valores de origen musical– posee un gran valor pedagógico
y social. Debemos, pues, fomentarla tanto en la escuela, por ser el centro de la formación global y por lo tanto también de gustos y aficiones, como fuera de ella ayudando y colaborando en las iniciativas que nazcan en este sentido.»
(Aymerich, Aymerich y Busqué, 1981)
Si bien el ser humano canta desde el comienzo de su existencia, y el balbuceo de un bebé se entiende como una de las formas más naturales y hermosas de cantar, es sabido que cuando las personas vamos desarrollando nuestro proceso de escolarización, se comienza a perder esa forma natural de conectarnos con nuestra voz y nuestro cuerpo. En los primeros años, la voz es una herramienta fundamental para el aprendizaje, entonces se canta, la niña, el niño juegan, se comunican con su voz y su cuerpo de una forma natural y con libertad. Pero se sabe que
generalmente en esta etapa de aprendizaje, la voz y el cuerpo son utilizados principalmente como un medio para enseñar y aprender otros aprendizajes, y no siempre desde la valoración del desarrollo de la musicalidad del niño.
Construir conocimiento: de uno mismo, de la voz, del cuerpo, las emociones y del pensamiento.
► Construir identidad.
► Generar posibilidades de expresividad y de comunicación.
► Estimular la imaginación.
► Posibilitar espacios de experimentación, interpretación y creación.
► Favorecer la integración y la desinhibición.
► Situarnos en un espacio de horizontalidad y construcción colectiva.
► Reflexionar y construir significados y sentidos.
► Aprender Música, Arte y Cultura.
► Integrar el sentido rítmico, melódico y armónico.
► Desarrollar la escucha interna, el oído musical y la sensopercepción.
► Conocer y experimentar diferentes estructuras, formatos y recursos expresivos.
► Generar puentes entre sonido, texto y movimiento.
► Reflexionar y construir significados habilitando el pensamiento divergente.
► Jugar, aprender desde el placer.
► Aprender sobre nuestra identidad cultural.
► Conocer el sentir y decir de los pueblos.
