escuela rural Nº 143
La escuela rural Nº 143 se fundó el 13 de abril de 1944, y funcionó en el casco de la estancia Santa Rosa del municipio de Los Cerrillos entre los años 1944 y 1952.
En sus comienzos recibió el apoyo de una comisión integrada por destacados vecinos y algunos montevideanos que habían construido sus casas de veraneo en la zona de Las Brujas. Entre ellos se encontraban el profesor Óscar Secco Ellauri, el doctor Ricardo Caritat y el ingeniero Federico García Capurro.
Esta comisión se propuso la construcción de un local propio, objetivo que se logró en 1950. En ese momento, la escuela contaba con tres docentes y más de cien alumnos que llegaban en ómnibus, a pie o a caballo desde distintos lugares de la zona.
En 1951 se publicó el periódico Churrinche, cuyo espíritu era compartir la alegría de aquel grupo de niños y maestras que día a día disfrutaban juntos la posibilidad de aprender en contacto con el aroma de los espinillos y el canto de las aves.
Algunas de las maestras directoras que estuvieron a cargo de la escuela fueron Estela Poeylaud, la primera directora, luego Ema Romero Figueroa y Gladys Berriel. Entre las maestras figuran Raquel Susana Toja, Hilda o Ilda Trías Mondutey, Jorgelina Quiroga y Artilia Bianchi.
Actualmente cuenta con tres docentes, dos auxiliares, cuarenta y ocho alumnos y la maestra directora Susana Martínez.
A partir de esta escuela nos proponemos descubrir algunos rincones de nuestro país que se ubican en la zona.
Cuenta la leyenda que en el año 1889 llegó una diligencia de la compañía Mensajerías Orientales, en la que viajaban dos hermanas que venían a establecerse en un rancho, a unos cincuenta metros de la costa del Río Santa Lucía. Sus nombres eran Amalia y María Inés o María Esther, y su apellido era Muns o Munz. Dicen que nadie las vio llegar, pero los comentarios se extendieron rápidamente entre los habitantes de la zona, y la imagen de las dos mujeres despeinadas y polvorientas, por la travesía en los caminos de tierra, comenzó a circular y a crecer hasta convertirlas en personajes misteriosos y enigmáticos. Pocos días después comenzaron las apariciones que rápidamente se asociaron a la presencia de las hermanas Muns o Munz. Tanto crecieron los
misterios y el miedo que en agosto de 1898 alguien le prendió fuego al racho de las hermanas.
Grandes llamaradas destruyeron totalmente el rancho y parte del monte que lo rodeaba. Ningún rastro quedó de las hermanas, pero no faltó quien dijera que las vio cruzar el río volando sobre dos escobas de chircas cuando se inició el fuego.
La Ruta 48, que nace en la Ruta 5 a la altura de la ciudad de Las Piedras, se extiende entre quintas y viñedos hasta la orilla misma del Río Santa Lucía. Es allí, a unas pocas cuadras antes de llegar al río, donde la ruta queda rodeada por el Parque Lineal Las Brujas, lugar de encuentro y esparcimiento de vecinos y ocasionales visitantes que se acercan a la zona.
Hace algunos años, el Municipio de Los Cerrillos instaló allí unos gigantes de madera, construidos artesanalmente, que representan una abuela, una niña con mariposas, una niña con luciérnagas y un niño sosteniendo un escenario. Las figuras han sufrido el paso del tiempo, pero aun así se mantienen y llaman la atención de los visitantes.
Más adelante, donde la calle termina para dar comienzo al camino de tierra, un viejo puente de madera nos permite observar el comienzo del humedal.
Seguimos avanzando y un espeso pajonal cubre la superficie antes de abrirse y dar paso al inmenso río. Es el río Santa Lucía que, desde su nacimiento en el departamento de Lavalleja, viene hasta aquí para verter sus aguas en el Río de las Plata.
Los humedales del Santa Lucía comprenden una superficie de 86.517 hectáreas de los departamentos de Canelones, San José y Montevideo. Se caracterizan por componerse de diferentes ecosistemas: bosque nativo y matorral, pradera, bosques asociados a bañados, humedales, bosque exótico y urbanización.
En Las Brujas, el área presenta formaciones vegetales nativas, monte ribereño y monte parque, así como pequeñas ensenadas arenosas, puntas rocosas e islas fluviales.
Esta diversidad de ambientes provee el hábitat para numerosas especies animales, incluyendo una gran variedad de aves migratorias, a la vez que constituye un ambiente único para el cumplimiento del ciclo reproductivo de especies marítimas de gran valor para el sector pesquero. El monte donde conviven anacahuitas y espinas amarillas, camboatás y algarrobos, pitangas y talas trepadores, acacias de bañado y coronillas, quebrachos y sauces blancos es el hogar de horneros y benteveos, churrinches y zorzales, carpinteros y sabiás. Más adelante, en la orilla, conviven la garza blanca grande y la garza mora, el gavilán alilargo, el tachurí y el martín pescador.
| ¿Sabías que casi la mitad de las especies de aves de nuestro país utilizan los humedales como hábitat, ya sea en forma permanente o como parada en las migraciones? En los humedales habita la nutria. ¿Qué sabes de esta especie? Si quieres avistar aves en el humedal, ¿cuál crees que es el mejor momento del día para hacerlo? ¿Por qué? |
A mediados del siglo pasado llegaron a las costas del río Santa Lucía numerosas familias adineradas que construyeron allí sus residencias de descanso. Tal es el caso de las construcciones que aún hoy podemos visitar en Parador Tajes, Quinta Capurro y Las Brujas.
Es precisamente en este último lugar donde se encuentra el hermoso mirador que formó parte de una de estas residencias, la que perteneció a la familia Ghiringhelli.
Esta adinerada familia instaló en nuestro país la fábrica de neumáticos FUNSA y EGSA que más adelante pasó a ser PUMA.
El mirador, rodeado de abundante vegetación, se conserva en muy buen estado y es uno de los puntos que se abre a los visitantes en el Día del Patrimonio.
|
Si quieres conocer más te sugerimos que investigues en los siguientes sitios: |
