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Octubre del 2025
«Y aquel grito sonó... De la Florida...» 25 de agosto de 1825
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Cecilia Torres

Cecilia Torres

Maestra. Diplomado Superior en Enseñanza de las Ciencias. Conocimiento científico en contexto social (FLACSO). Florida.

Juan Castro

Juan Castro

Maestro de Florida

Personal docente

Personal docente

Escuela “Artigas”. Florida.

Esta representación de época fue realizada en el año 2023 con la participación de alumnos de todos los grados.
El escenario abarcó el Predio Histórico, las calles laterales, el balcón de una vivienda y la vereda hacia la Catedral.
En el lugar en el que estaba el rancho, la escenografía se limitó a una mesa con mantel rojo, un tintero con pluma y las actas. En el balcón de la casa, representando una pulpería, a bolsas de arpillera con yerba y harina, chorizos colgados y un recado.

Maestro de ceremonias:

Nos encontramos hoy reunidos para conmemorar el 198º aniversario de un hecho fundamental en nuestra historia: la Declaratoria de Independencia del 25 de agosto de 1825. Una fecha que marca el nacimiento de nuestra nación, el momento en el que un pueblo tenaz y valiente proclamó su derecho a ser libre y soberano.

Pero hoy no solo lo recordamos: hoy vamos a representarlo.

A través de esta obra teatral viajaremos en el tiempo para revivir aquellos días de incertidumbre y esperanza, cuando las calles polvorientas del pueblo se llenaban de rumores, de voces ansiosas, de miradas atentas. Las mujeres, los niños, los comerciantes, los vecinos de a pie... todos estaban pendientes de lo que ocurría en la Piedra Alta, conscientes de que algo trascendental estaba por suceder.

Hoy rendimos homenaje a aquellos hombres y mujeres que lucharon por la libertad, la independencia, la igualdad y la justicia.

Agosto de 1825 fue el resultado de un largo proceso de lucha, de unión y de autodeterminación. Desde 1811, con la primera victoria oriental que encendió la esperanza, hasta el 19 de abril de 1825, cuando Lavalleja y los treinta y tres valientes cruzaron el río Uruguay, decididos a reconquistar nuestras tierras y nuestro destino. Ese proceso culminó –aunque en realidad comenzaba– el 25 de agosto, cuando se declaró la independencia en este mismo suelo que hoy pisa nuestra memoria.

La obra que están por ver es un intento de acercarnos a ese momento clave de darle cuerpo y voz no solo a los grandes nombres de la historia, sino también al pueblo anónimo que sostuvo la esperanza. Porque la independencia no fue solo un acto político: fue también un suspiro colectivo, una vigilia compartida, una decisión de todos.

Hoy, casi dos siglos después, hemos construido una nación próspera y democrática. Sin embargo, es fundamental recordar de dónde venimos y qué valores nos legaron nuestros antepasados. La independencia no es un punto de llegada, sino un camino continuo que debemos recorrer juntos

Los invitamos entonces a presenciar esta representación, a emocionarse, a imaginar y a renovar, desde el arte y la memoria, nuestro compromiso con los ideales que nos unieron como nación.

(Al iniciar la representación, todos los actores –excepto los Representantes– están en escena: grupos de mujeres conversando o paseando, niños jugando a rondas, juegos de manos y piedritas en el Predio Histórico, mujeres haciendo mandados en la pulpería).
(La acción comienza en la pulpería).

(Ana): ¿Te enteraste Josefa? Parece que vienen para acá, se van a reunir en el rancho.
(Josefa): Claro. ¿Qué harán? Viste que desde abril, cuando cruzaron el río Uruguay y desembarcaron en la Agraciada, se vienen uniendo a Lavalleja y sus hombres, distintos caudillos, entre ellos Rivera.
(María): Sí, pero recuerden que desde junio andan por acá los representantes de la campaña que forman el gobierno provisorio.
(Carmencita): Sí, sí, no me olvido de que no nos dejaron elegir ni a las mujeres ni a los esclavos, solo los hombres pudieron elegir y ser elegidos
(Concepción): Bueno, Carmencita, siempre quejándote. Eso es así y no va a cambiar.
(Ana): Lo importante es que desde el 20 quedó inaugurada la primera sesión de la “Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental”.
(Josefa): ¡Ahhhh!, ¡de eso de lo que es presidente Don Juan Francisco Larrobla!
(Antonia): Sí, y además ya nombraron al General Lavalleja como “Gobernador y Capitán General de la Provincia Oriental”.
(Concepción): ¿Saben que me dijo Pedro que desde hace días que hay dos diputados redactando los proyectos de ley que van a tratar hoy?
(María): Sí, un tal Luis Eduardo Pérez y Carlos Anaya.
(Dolores): Esperemos que sea un día de fiesta.
(Pilar): Yo creo que esto recién empieza...

la florida 1

(Sonido lejano de carretas y caballos, que aumenta).
(La acción se centra en el Predio Histórico. Los niños siguen jugando, las señoras conversan en distintos grupos. Se las escucha).

(Dolores): Oigan... De a poco vienen llegando, vienen desde el sur.
(Las otras mujeres prestan atención y hacen gesto afirmativo).
(Juana): ¡Qué revuelo en la villa!, desde hace días que andan todos por acá.
(Francisca): ...¡Y con ideas de independencia !...
(Catalina): Sí, son catorce, uno por cada pueblo. Y, ¡Don Larrobla!
(Manuela): Claro que Montevideo queda afuera.
(Francisca): ¡Y sí! Si ahí están los brasileros.
(Pilar): Miren, vienen los delegados. Niños, ¡vengan! Vamos a ver, ahí en el rancho es donde se va a cocinar el bacalao.

(Los niños dejan los juegos y se van acercando a los distintos grupos de mujeres. Llegan los Representantes al rancho, se saludan y conversan entre ellos).


(Larrobla): “Gracias a Don Basilio Fernández que nos permite estar en este rancho tan amplio y cómodo para poder sesionar solemnemente.”
(Anaya): “Bueno, aquí tenemos prontos los proyectos de ley en los que hemos estado trabajando.”
(Pérez): “Los desacuerdos ya han sido tratados. Esperamos que esté todo en orden.”
(Suárez): “¿Nos vamos acomodando por acá?”
(Calleros): “¡Qué revuelo en la villa! Está todo el pueblo esperando. No los podemos defraudar.”
(del Pino): “Esto viene desde hace tiempo. Hemos trabajado todos juntos por esta causa.”
(Sierra): “Somos todos parte de lo mismo.”
(Barrios): “Procedemos a la lectura de las actas.” (Larrobla procede a su lectura). (Álvarez): “Luego de que los representantes de todos los pueblos escuchamos y aprobamos las actas, es necesario que el pueblo civil y militar sea partícipe de esta hazaña.”
(de León): “Totalmente de acuerdo. Sin ellos nada hubiese sido posible.”
(Lapido): “Emprenderemos camino a orillas del río para leer las leyes aprobadas.” (Núñez): “El pueblo nos espera.”
(Cortés): “Hace días que están a la espera. Es hora de compartir con ellos nuestras alegrías.”

la florida 2

(Salen y se reúnen con el pueblo civil y militar. Caminan hacia la Catedral).

(Dolores): ¡Ahí vienen! ¡Están saliendo!
(Pilar): ¡Vamos a ver qué pasó!
(Juana): ¡Vengan niños, vamos todos a acompañar!

Maestro de ceremonias:
Dijo el poeta de la Patria, Juan Zorrilla de San Martín: «Es la voz de la patria... Pide gloria...».