Mario Delgado Aparaín
Florida (1949- )
Caraguatá es una región decididamente inhóspita ubicada al norte del río Negro, dominada por los grandes latifundios, los rancheríos de ratas y los montes interminables de las grandes rinconadas entre los ríos Negro y Tacuarembó. Allí, todavía la gente acostumbra a poner cruces de sal a un paso de la puerta, a dar vuelta la pisada de los animales para curarles las “bicheras” y a conversar de enfermedades con las plantas de ruda a la hora de la siesta.
A esa región fue a dar nuestra familia, un año antes de las grandes inundaciones de 1959, siguiendo a nuestro padre, capataz de estancia, y allí nos sorprendieron aquellos descomunales aguaceros.
Aislados, hacinados en galpones o en el único salón de la escuela, los gurises pasábamos las horas de interminable humedad, escuchando historias de indios que mientras hablaban chorreaban tinta azul de sus sombreros.
Fue entonces, mientras se nos ablandaban los huesos, que tuve conocimiento por primera vez de la existencia del “lobisome”.
Mario Delgado Aparaín
Florida (1949- )
En: Mi casa está llena de palabras, Tomo 2
