Elsa Lira Gaiero
Salto (1932-2022)
Al azul espantapájaros
se le ha perdido el sombrero.
El viento, ladrón de nubes,
lo lleva por el sendero.
Llora lágrimas de paja al
verse sin el sombrero.
Él no puede ir a buscarlo,
que está clavado en el suelo.
–Quién me trae,
quién me trae
mi sombrerito
de fieltro,
que mis pies
están muy fijos
y mis brazos
siempre quietos.
A buscarlo fue un gusano
muy decidido y muy serio
pero el camino era largo,
y el gusanito muy lerdo.
El espantapájaros pide
que se lo devuelva, al viento.
–Era verde como el agua,
bonito como el lucero.
–Quién me trae,
quién me trae
mi sombrerito
de fieltro,
que mis pies
están muy fijos
y mis brazos
siempre quietos.
A buscarlo una tortuga
salió, con paso muy lento.
Qué pesada era la marcha!
No pudo llegar muy lejos.
El hombrecito de paja
levanta su cara al cielo:
–Ay, sol, no me quemes tanto
que ya no tengo sombrero!
–Quién me trae,
quién me trae
mi sombrerito
de fieltro,
que mis pies
están muy fijos
y mis brazos
siempre quietos.
A buscarlo siete grillos
y cinco alguaciles fueron.
Todos volvieron cansados,
ninguno encontró el sombrero.
Y una mañana el perdido
oyó llorar a su dueño.
–Devuélveme a su cabeza,
que tú me sacaste, Viento!
–Quién me trajo,
quién me trajo
mi sombrerito
de fieltro?
Fue la lluvia,
fue el cielo
o fue nuevamente
el viento?
Una ronda de alegría
hicieron junto al sendero.
El feliz espantapájaros
lucía el verde sombrero.
Las langostas y luciérnagas
lo miraban con respeto.
Y el viento, desde los árboles
se reía de contento.
Elsa Lira Gaiero
Salto (1932-2022)
En: Cancionero del duende verde
