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Agosto del 2024
Yo y mis emociones
Portada

Zully Moreira

Zully Moreira

Maestra de Educación Inicial. Soriano.

Fundamentación

«Algunas de las emociones más comunes en los niños incluyen la alegría, la tristeza, el miedo, la ira, el asco y la sorpresa.
Es importante comprender que las emociones de los niños pueden ser intensas y cambiantes (igual que en los adultos, aunque los adultos hemos aprendido, por lo general, a regularlas mejor).»

López (s/f)

Según Goleman (1996), tan presente en las actividades que hemos realizado, es necesario que se aborde y se trabaje la inteligencia emocional.

«Mi principal interés está precisamente centrado en estas “otras características” a las que hemos dado en llamar inteligencia emocional, características como la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y, por último –pero no por ello, menos importante–, la capacidad de empatizar y confiar en los demás.» (idem, p. 36) 

Sentir, hablar, compartir, intercambiar, vincularse y hacer de los integrantes del grupo los protagonistas de las relaciones personales e interpersonales fue el motor de esta propuesta didáctico-pedagógica.

Justificación

La secuencia se llevó a cabo en un grupo “familístico” de nivel inicial, en el que convivían niños de diferentes edades y cuyos intereses no siempre coincidían. Era necesario desarrollar actividades que permitiesen trabajar, reconocer y gestionar las emociones con la finalidad de conocer e identificar las reacciones frente a determinados estímulos, y además ser capaces de regular las respuestas emocionales.

El grupo presentaba características particulares que propiciaron la oportunidad de trabajar las emociones, con miras a la verbalización de situaciones cotidianas relacionadas a sus sentimientos y la resolución de conflictos.

La propuesta de trabajo permitió dialogar, a lo largo del año, acerca de nuestros sentimientos, gustos, disgustos y la empatía para con el sentir de los “otros”.

Escenario pedagógico

La secuencia de actividades se desarrolló en la sala del grupo, en las salas de otros grupos, en el salón multiuso y en el patio.

El objetivo era lograr que los niños1 identificasen sus emociones y estimular su gestión. Los propósitos fueron:

▪    Habilitar la palabra para que todos los alumnos pudieran exponer sus ideas y opiniones, entender el punto de vista de los otros y profundizar el propio para propiciar la comprensión de las emociones.
▪    Habilitar espacios para que comenzaran a conocer las emociones, a gestionarlas y a expresarlas.

Se consideró adecuado integrar unidades curriculares de tres espacios: Lengua Española, Formación para la Ciudadanía, Conciencia y Conocimiento Corporal. De acuerdo a las características del grupo se seleccionaron las respectivas competencias específicas: 

«Expresa ideas y emociones mediante diversos lenguajes para comunicarse según los requerimientos de cada situación.» (ANEP, 2023:94) «Identifica las normas de convivencia de diferentes grupos sociales con los que interactúa y logra incorporarlas de forma pertinente.» (idem, p. 162)

«Desarrolla hábitos de escucha y cuidado del cuerpo propio y del otro en un ámbito de confianza y acuerdos colectivos que habilitan y promueven la creación y expresión a través del movimiento poético del cuerpo, desde lo global y segmentario.» (idem, p. 272) 

En cuanto a los contenidos se tuvieron en cuenta: en Lengua Española, los correspondientes a Oralidad en 4 y 5 años referidos a la conversación y la expresión de opinión; en Formación para la Ciudadanía se incluyó solamente «El juego como derecho. Las reglas en el juego.» (idem, p. 163); en Conciencia y Conocimiento Corporal se abordó «La improvisación de movimientos a partir de estímulos sonoros» (idem, p. 274).

  • 1Se hará uso genérico del masculino, salvo que la mención explícita de ambos géneros sea de relevancia en el contexto.
Algunas actividades

El punto de partida fueron las interrogantes: ¿Cómo nos sentimos? ¿Qué emoción siento cuando...? ¿Qué puedo hacer con...?

El abordaje del tema estimuló a los niños a expresar sus emociones mediante la oralidad y empatizar con los demás integrantes del grupo.

Se compartieron las propuestas de Lengua Española, principalmente diálogos y conversaciones sobre la importancia de expresar las emociones y su correspondiente identificación. Se realizó un acompañamiento individualizado y grupal en su descripción.

Se trabajó con el libro El monstruo de colores (Llenas, 2014), las atractivas láminas permitieron la observación y brindaron la oportunidad de expresar emociones, predicciones y compartir opiniones por medio de la descripción.

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La lectura del cuento La vaca se empaca (Lynch, 2020) permitió identificar sentimientos y emociones de los personajes, y promovió la participación de las familias ya que el libro fue de visitante a los hogares de los niños quienes, al compartir las vivencias, propiciaron la circulación del conocimiento mediante la socialización de la experiencia.

Yo y mis emociones 2Se desarrolló el juego con “las tarjetas de las emociones” diseñadas con las imágenes del libro El monstruo de colores; con ellas aprendieron a identificar y representar los estados de ánimo. Cada tarjeta tenía un “monstruo” con colores y gestos diferentes. El juego consistía en que cada participante debía elegir una tarjeta, expresar qué le inspiraba y si era una emoción que sentía o había sentido en el correr del día.

Se llevó a cabo una actividad plástica, en la que representaron sus propios estados de ánimo bajo la consigna “los colores en mis emociones”. Cabe destacar que estas actividades fueron acompañadas por entrevistas que permitieron justificar qué colores se eligieron, por qué los usaron, qué representaron y qué experiencias de vida habían ocasionado ese sentir.

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El monstruo representa todas las emociones juntas

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Todos los colores representan el enojo

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Este color de monstruo representa la calma

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El monstruo verde representa la tristeza y el monstruo rojo representa el enojo

La actividad sobre el sentir personal y la empatía por el sentir del otro, consistió en tomar un día de recreo con la finalidad de narrar la experiencia cotidiana, estimular la verbalización para concientizar a los niños acerca de “las cosas” que pasan en el recreo y dialogar sobre ellas.

La dinámica se organizó a partir de la pregunta “¿Qué emociones hemos sentido jugando en el recreo?”. Poner en palabras las acciones y las emociones que habían sentido así como justificar qué les provocaba ese sentimiento facilitaba pensar en lo dicho y poder retomarlo en otras instancias. Para proyectar esta actividad se le propuso al grupo anotar todo lo expresado en un papelógrafo. Se organizaron los niños en dos equipos con una misma consigna: “De qué juegos disfrutan más y cuáles no les gustan”. La socialización de los dichos de cada equipo llevó a la escritura en el papelógrafo por parte de la docente.

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De la intervención docente, tanto en la pregunta a los equipos como a cada niño, se comparten expresiones que dan muestras de la relación entre las acciones y las emociones que experimentaron.

Yo y mis emociones 8Maestra: –¿Qué juego te gustó más?
Niño: –A mí me gustó SONIC y sentí alegría, sentí tranquilidad y también me gustaba porque sentía que mis piernas se cansaban y esas cosas.
Niño: –A mí me gustan las hamacas.
Maestra: –¿Y qué emoción sentías cuando jugabas en las hamacas?
Niño: –Tranquilidad.
Maestra: –(se dirige a un niño) ¿A qué juego no te gustó jugar?
Niño: –Al sube y baja.
Maestra: –¿Y por qué no te gustó jugar al sube y baja?
Niño: –Porque es muy alto y después te bajas cerca, para el pasto... y después te caes.

Pero también surgió una experiencia que dos niños vivieron en el recreo y que dio lugar a una tierna conversación, los niños “jugaron a la pelea”.

Maestra: –(Se dirige a los dos niños) ¿Qué pasó en el recreo?
Niño: –No quería que me hamacara más y me fui con él. Yo quise jugar, entonces él me agarró, me dio una vuelta y después no hizo nada más.
Maestra: –¿Y vos qué le hiciste al amigo?
(Entre risas es interrumpido por otro niño que cuenta que miró a los compañeros y pensó que era una pelea, y dijo: “Se están peleando, se están peleando”, lo relata mientras ríe).
Maestra: –¿Y se estaban peleando? Niño: –Sí.
Maestra: –¿Por qué se estaban peleando?
(El niño relata nuevamente lo que el otro compañero decía: “Se están peleando, se están peleando”).
Maestra: –Pero ustedes estaban felices cuando yo les miré las caritas, ¿se estaban peleando? La gente cuando se pelea tiene cara de enojado y ustedes estaban felices.
Niño: – Pero era de risa (explicando que era un juego).

En esa oportunidad se reafirmó que era muy importante cuidar su cuerpo y el del compañero, y que jugando así se podían lastimar.

Estos diálogos, la representación en el papelógrafo, la evocación de experiencias y conversaciones anteriores promueven el desarrollo metacognitivo y de regulación de conductas.

“El dado de las emociones” fue una propuesta integrada por varios momentos. En un primer acercamiento conocieron las imágenes en cada una de las caras del dado y su relación con una emoción. Luego se jugó a “poner cara de...”, según la imagen del dado que le tocara al jugador que debía representar la emoción con un gesto.

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En estas dos últimas actividades se incentivó a los niños a poner en palabras las emociones propias y las de los compañeros, promoviendo ámbitos de convivencia desde la tolerancia, el diálogo y el intercambio sin dejar de darle importancia a la afectividad personal.

«¿Qué tienen en común la alegría, la tristeza, el enojo y el miedo? Todas son emociones con las que procesamos información.» (UNICEF Uruguay, 2023)

Se pensó la posibilidad de que el grupo estuviera pronto para identificar las emociones de dos de los personajes del cuento tradicional Caperucita Roja e incursionar en la visión de cada uno según el lado de la historia en el que estaba posicionado.

Para comprobar la hipótesis se resolvió trabajar este cuento dándole una impronta al sentir y al actuar de Caperucita frente al Lobo.

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Fuente: https://ar.pinterest.com/pin/66991113203308674/

Caperucita Roja – La versión del Lobo
Autor Anónimo

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El bosque era mi lugar. Yo vivía allí y me gustaba mucho. Siempre trataba de mantenerlo ordenado y limpio.

Un día soleado, mientras estaba recogiendo las basuras dejadas por unos turistas sentí pasos. Me escondí detrás de un árbol y vi venir una niña vestida en una forma muy divertida toda de rojo y su cabeza cubierta, como si no quisieran que la vean. Andaba feliz y comenzó a cortar las flores de nuestro bosque, sin pedir permiso a nadie, quizás ni se le ocurrió que estas flores no le pertenecían. Naturalmente me puse a investigar. Le pregunté quién era, de dónde venía, adónde iba, a lo que ella me contestó, cantando y bailando, que iba a casa de su abuelita con una canasta para el almuerzo.

Me pareció una persona honesta, pero estaba en mi bosque cortando flores. De repente, sin ningún remordimiento, mató a un mosquito que volaba libremente, pues también el bosque era para él. Así que decidí darle una lección y enseñarle lo serio que es meterse en el bosque sin anunciarse antes y comenzar a maltratar a sus habitantes.

La dejé seguir su camino y corrí a la casa de su abuelita. Cuando llegué me abrió la puerta una simpática viejecita, le expliqué la situación. Y ella estuvo de acuerdo en que su nieta merecía una lección. La abuelita aceptó permanecer fuera de la vista hasta que yo la llamara y se escondió debajo de la cama.

Cuando llegó la niña la invité a entrar al dormitorio donde yo estaba acostado vestido con la ropa de la abuelita. La niña llegó sonrojada, y me dijo algo desagradable acerca de mis grandes orejas. He sido insultado antes, así que traté de ser amable y le dije que mis grandes orejas eran para oírla mejor.

Ahora bien, me agradaba la niña y traté de prestarle atención, pero ella hizo otra observación insultante acerca de mis ojos saltones. Ustedes comprenderán que empecé a sentirme enojado. La niña tenía bonita apariencia pero empezaba a serme antipática. Sin embargo pensé que debía poner la otra mejilla y le dije que mis ojos me ayudaban para verla mejor. Pero su siguiente insultó sí me encolerizó. Siempre he tenido problemas con mis grandes y feos dientes y esa niña hizo un comentario realmente grosero.

Sé que debí haberme controlado pero salté de la cama y le gruñí, enseñándole toda mi dentadura y diciéndole que eran así de grandes para comerla mejor. Ahora, piensen ustedes, ningún lobo puede comerse a una niña. Todo el mundo lo sabe. Pero esa niña empezó a correr por toda la habitación gritando y yo corría atrás de ella tratando de calmarla. Como tenía puesta la ropa de la abuelita y me molestaba para correr, me la quité pero fue mucho peor. La niña gritó aún más. De repente la puerta se abrió y apareció un leñador con un hacha enorme y afilada. Yo lo miré y comprendí que corría peligro así que salté por la ventana y escapé.

Me gustaría decirles que este es el final del cuento, pero desgraciadamente no es así. La abuelita jamás contó mi parte de la historia y no pasó mucho tiempo sin que se corriera la voz de que yo era un lobo malo y peligroso. Todo el mundo comenzó a evitarme.

No sé qué le pasaría a esa niña antipática y vestida en forma tan rara, pero sí les puedo decir que yo nunca pude contar mi versión. Ahora ustedes ya lo saben.

Adaptado de https://www.7calderosmagicos.com.ar/Druida/Cuentos/Clasicos/caperucitaverlobo.htm

Una vez leídos, analizados y discutidos los textos se realizaron entrevistas personalizadas, en las que las preguntas se basaron en el sentir de ambos personajes frente a una misma acción.
¿Por qué Caperucita cortó flores? ¿Qué sintió el Lobo cuando vio a Caperucita cortar las flores?
¿Por qué el Lobo le mostró los dientes a Caperucita? ¿Qué sintió Caperucita cuando vio los dientes del Lobo? Estos personajes, ¿hablaron de su sentir frente a estas situaciones?

Maestra: –¿Qué sentía el lobo cuando Caperucita le cortaba las flores?
Niño: –El lobo se enojó porque Caperucita le cortó las flores y mató mosquitos de su bosque (porque el bosque era su hogar).
Maestra: –¿Y cómo se sentía el lobo?
Niño: –Enojado.
Maestra: –Y después, cuando Caperucita contó la historia de ella, ¿cómo se sentía cuando juntaba las flores?
Niño: –Bien.
Maestra: –Bien, ¿y para quién juntaba las flores?
Niño: –Para la abuelita.
Maestra: –¿Y los dos tenían razón?

Se retomó la conversación acerca de las emociones y se profundizó:

Maestra: –¿Y el lobo le contó algo a Caperucita de cómo se sentía?
Niño: –Cuando Caperucita le dijo de los dientes, el lobo la empezó a correr.
Maestra: –¿Y ella qué sintió en ese momento?
Niño: –Tristeza y capaz que un poco de rabia también.

Para fomentar el diálogo de todos los integrantes del grupo, se brindaron imágenes (las de ambas versiones) donde los niños compartían lo que pensaban de lo que se plasmaba en el dibujo, y también expresaron su parecer sobre los sentimientos que podrían experimentar los personajes.

Un taller especial

La psicóloga de la comunidad2 realizó varios talleres referidos a las emociones con los niños del grupo.

Al comienzo, luego de la presentación, conversaron acerca de cómo estaban, si a veces sentían otras emociones, ¿cuáles?, ¿en qué parte de su cuerpo sentían las emociones, por ejemplo, el enojo?

La respuesta sorprendente de algunos niños fue en el estómago (en la pancita, decían ellos) y se señalaban; otros dijeron que cuando estaban felices lo sentían en todo el cuerpo, porque ser feliz “corría para arriba y para abajo”.

Luego, la psicóloga les entregó una silueta de cuerpo humano y los acompañó a identificar dónde encontraban esas emociones de las que hablaban.

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El niño registró dónde sentía la emoción de rabia, que es la que él decidió representar: “en la panza” y “en los ojos”.

  • 2Lic. María Jesús D‘Avis
Propuesta de evaluación

Al definir los contenidos de la secuencia se seleccionaron los criterios de logro, a partir de los cuales se elaboraron las listas de cotejo para cada subgrupo.

Criterios de logro

▪    En Lengua Española: «Expresa sus ideas y las relaciona con la situación de comunicación» (ANEP, 2023:98) para el grupo de 4 años y «Expresa y relaciona ideas» (ibid.) para el grupo de 5 años.
▪    En Formación para la Ciudadanía: «Identifica situaciones conflictivas a través del juego y en narrativas, brindando soluciones con guía del adulto» (idem, p. 165).

Listas de cotejo

NIVEL:
4 AÑOS
Lengua Española:
Oralidad
Formación
para la Ciudadanía
CONTENIDO La conversación en variados contextos: organización, respeto de turnos, tema. El juego como derecho. Las reglas en el juego.
INDICADOR Expresa sus emociones. Juega y es capaz de vincularse adecuadamente en el juego.

 

NIVEL:
5 AÑOS
Lengua Española:
Oralidad
Formación
para la Ciudadanía
CONTENIDO La conversación sobre temas de interés, mediada por el docente. El juego como derecho. Las reglas en el juego.
INDICADOR Habla y respeta turnos, expresando cuáles son las emociones que tiene en un u otro momento. Juega y es capaz de vincularse adecuadamente en el juego.

 

 

Referencia bibliográfica
ANEP. República Oriental del Uruguay (2023): Educación Básica Integrada (EBI). Programas 1.er ciclo. Tramo 1 | Niveles 3, 4 y 5 años. Tramo 2 | Grados 1.º y 2.º. 2023. En línea: https://www.anep.edu.uy/programas-ebi-2023-2023
GOLEMAN, Daniel (1996): Inteligencia emocional. Barcelona: Editorial Kairós. Colección Ensayo. En línea: http://www.cutonala.udg.mx/sites/default/files/adjuntos/inteligencia_emocional_daniel_goleman.pdf
LLENAS, Anna (2014): El monstruo de colores. Barcelona: Editorial Flamboyant. En línea: https://www.youtube.com/watch?v=ARkdgk2e6K4
LÓPEZ, Iratxe (s/f): “Emociones para niños: un viaje de descubrimiento y crecimiento”. En línea: https://iratxelopezpsicologia.com/emociones-para-ninos/#:~:text=Algunas%20de%20las%20emociones%20m%C3%A1s,general%2C%20a%20regularlas%20mejor
LYNCH, Agustina (2020): La vaca se empaca. Buenos Aires: Editorial El Ateneo. En línea: https://www.youtube.com/watch?v=1g4v5pjGLJo
UNICEF URUGUAY (2023): “Las emociones en la infancia: ¿cómo aprenden niños y niñas a manejarlas?” En línea: https://www.unicef.org/uruguay/crianza/etapa-escolar/las-emociones-en-la-infancia-como-aprenden-ninos-y-ninas-manejarlas