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Febrero del 2024
Una ciudad colonial y sus habitantes
Portada

Anna Rosa Sima

Anna Rosa Sima

Profesora de Historia.

Daniela González

Daniela González

Profesora de Educación Social y Cívica, Sociología y Derecho. Formadora de maestros en el área de Ciencias Sociales

Estudio de casos como estrategia de enseñanza

Introducción

En este artículo queremos compartir posibles formas de trabajar el proceso de fundación de las ciudades y concretamente de “San Felipe y Santiago de Montevideo” considerando, por un lado, la referencia a la temática en el programa escolar; por otro lado, la relevancia social y la oportunidad de abordarla, ya que en 2024 se inicia el proceso de celebración de los trescientos años de su fundación.

Como estrategia y herramienta para el aprendizaje proponemos el estudio de casos y sus posibilidades.

Trabajar con casos en el aula remite a crear o a utilizar relatos que narran una situación o un problema social concreto de personas “de carne y hueso”, con el objeto de analizarlos en toda su complejidad a partir de un conjunto variado de fuentes (documentos oficiales, mapas, estadísticas, legislación, fotografías). Podemos seleccionar casos reales o construirlos con una finalidad didáctica específica. Es un recurso interesante para el análisis histórico, particularmente potente en el estudio de problemas sociales contemporáneos que requieran la formulación de soluciones o planteen dilemas morales que enfrentan a distintos actores sociales en la defensa de intereses, muchas veces contrapuestos. Exige asumir roles diferentes: pensar, dar razones, conjeturar, tomar decisiones... Asimismo, es posible reconocer otras posibilidades ligadas a la articulación de contenidos, al lugar de la palabra del docente en el desarrollo de las clases, a la selección de hechos y la forma en que se los presenta (cf. Soletic, 2012).

Desde la perspectiva de los sujetos sociales, el trabajo con casos permite superar la mirada desde el sentido común o “desde lo que conozco”, y tomar conciencia de que los otros también hablan desde sus valores, sus normas de conducta y sus necesidades, lo que no es otra cosa que trabajar desde una dimensión empática de la realidad social.

Una vez que seleccionamos el tema, nos preguntamos: ¿cuál es el sentido de enseñarlo?, ¿qué queremos que nuestros alumnos aprendan?, ¿cómo?

El estudio de la ciudad como unidad y sus habitantes iniciales

Planteamos relatos y posibles preguntas para analizar y profundizar en el tema; utilizamos el plano y el marco legal-administrativo.

Posibilidades de estos relatos para la enseñanza

► Relacionar con otras temáticas y dimensiones.
► Aplicar a otras ciudades, y poder constatar semejanzas y diferencias a lo largo del período colonial.
► Desarrollo de las habilidades sociales.

Una breve cronología que debe tenerse en cuenta

1724
Los portugueses (Freitas da Fonseca) desembarcan en la bahía, Zabala al enterarse, dispone la construcción del fuerte San José.

1726
Comienzan a llegar los primeros pobladores de Buenos Aires, Islas Canarias y Santa Fe.
Petrarca delimita la planta urbana. Millán elabora el padrón (jefes de familia), reparte solares (31) y jurisdicciones.

1727
Millán marca el ejido y la línea de propios.
Comienza el reparto de chacras y estancias.

1729
Llegan más familias de las Islas Canarias.
Comienza a funcionar el Cabildo.

1741
El fuerte San José se afianza como apostadero naval y comienza la construcción de la muralla.

(Extraído de Barbero y Artagaveytia, 2015)

Posibilidades de trabajo a partir de un texto

«Los chiquilines que fundaron Montevideo
...gente muy joven componía el núcleo de 34 primeros pobladores; seis únicos matrimonios que se atrevieron a responder al llamamiento de Zabala, y que en los primeros meses de 1726 se vinieron desde Buenos Aires hasta la península, con hijos, alguna sobrina y algún par de entenadas.
Sólo 5 de esos 34 bonaerenses habían llegado a la cuarentena, los dos mayores no pasaban los 44 años: Sebastián Carrasco y María Carrasco, emparentados, como casi todos. En la treintena había solo cuatro; entre ellos el zaragozano Juan Antonio Artigas, soldado de 30 años cumplidos, que habría de ser abuelo del prócer. Y, quedaban tres mujeres Carrasco más, todas en la veintena. Se explica la juventud, porque hay que tener ánimo para lanzarse a poblar una punta de tierra inhóspita y no muy prometedora, amenazada por indios fieros y portugueses. Se comprende que apenas seis matrimonios se presentaran, sostenidos entre sí por lazos familiares y tentados seguramente por las regalías que Zabala había ofrecido a los fundadores: un solar emplazado en la misma ciudad, una suerte de estancia y una chacra en las inmediaciones, animales con que poblarlas, alimentación gratuita, herramientas, exención de impuestos, el título de “fijosdalgo” que habilitaba usar el “don” delante del nombre...
...en este núcleo de 34 fundadores había sólo 12 personas mayores. Luego tres adolescentes que no pasaban de 18 años. Y todos los demás eran niños... Dicho de otro modo: la mayoría de nuestros fundadores... eran chiquilines... » (Schinca, 1978:7-8)

Algunas preguntas para trabajar a partir del texto

► ¿Por qué se interesarían en venir a un lugar tan alejado?
► ¿Qué ofrecía la corona española para atraer habitantes fundadores?
► ¿Sería importante lo que les entregaban? ¿Se relaciona con la juventud de esos primeros pobladores?
► ¿A lo largo del tiempo, a estas personas se las consideraría privilegiadas? Pon atención a los apellidos que aparecen en el texto.

Si se trabaja con alumnos de Montevideo, sería interesante identificar los nombres de las calles más antiguas en cada barrio y trabajar la relación con estos primeros habitantes. Recordar que se repartían chacras en lo que hoy es la zona del Miguelete, Pocitos y Carrasco.

Asimismo es importante destacar el medio hostil en el que se funda la precaria San Felipe y Santiago, habitada por unos cuantos soldados que hacían guardia, la costa, el roquerío; es pensable suponer que sería el escenario de correrías de los niños, y tener en cuenta la pradera con sus animales “cimarrones”, el temor a los portugueses y sus avanzadas y a los indígenas de la zona. 

Estas preguntas permiten reconocer y caracterizar a los sujetos sociales, sus intencionalidades, elaborar hipótesis guiando la búsqueda de evidencias en el plano o en otras fuentes de información.

Posibilidades de trabajo a partir de una fuente historiográfica

Al abordar desde otro lugar los aspectos políticos y las instituciones de gobierno de la época podríamos profundizar en la dimensión conceptual desde el Derecho, identificando las instituciones de gobierno. Hacemos referencia concretamente a los cabildos y a la escasa participación de los criollos.

Las ciudades coloniales y su organización se enmarcaban en determinadas jerarquías. Por ejemplo, no era lo mismo la capital virreinal o un puerto habilitado, que una ciudad recientemente fundada como San Felipe y Santiago. La corona española también diferenciaba por antigüedad y por cercanía a los puntos donde se extraía el oro o los principales productos que necesitaba. Por ello, distinguía como “tierras de ningún provecho” a las que no poseían los metales preciosos. Pero un aspecto general de todas estas ciudades era la unidad organizativa en cada una de ellas: el Cabildo.

Los cabildos eran los herederos de los municipios medievales, la corona española los trasladó como institución político-administrativa y se convirtieron en instituciones decisivas en la vida pública de sus jurisdicciones. Los primeros pobladores encontraron en el Cabildo la participación que en España no tenían, y el órgano adecuado para organizar y regular las necesidades de las poblaciones, además de protegerlos en los beneficios obtenidos. En la organización colonial, cada ciudad era la cabeza de un municipio con su jurisdicción territorial adjudicada, un municipio representado por el Cabildo que, a su vez, dependía del Gobernador de la zona o del Corregidor o Alcalde Mayor según fuera la ubicación de la ciudad. Si bien la forma de designación de los miembros del Cabildo fue variando con el tiempo, sus integrantes en el caso del de San Felipe y Santiago fueron los fundadores y luego se siguieron renovando los cargos por cooptación, práctica muy común durante la colonia.

También se admitían los llamados “cabildos abiertos”, una especie de asambleas organizadas de todos los “vecinos” del lugar, que se distinguían de los “cabildos cerrados” integrados solamente por los funcionarios llamados “regidores”.

Los cabildos tenían funciones legislativas como redactar las ordenanzas municipales, por supuesto con las respectivas aprobaciones de las autoridades superiores; algunas funciones electorales, como fallo en segunda instancia en los juicios sentenciados por alcaldes ordinarios, siempre y cuando no se recurriera a otra institución. En cuanto a las funciones administrativas, surgían de la propia organización de la ciudad, contaban con las rentas de bienes “propios”, se les llamaba así a los predios no repartidos, de uso común, por los que se cobraba impuesto. En cuanto a la situación de los fundadores de San Felipe y Santiago durante los primeros años, el Cabildo no cobró impuestos, sino que recibía donaciones cuando la situación lo permitía. Esto nos evidencia la precariedad de los primeros habitantes montevideanos.

(Texto elaborado por las docentes)

Algunas preguntas para trabajar a partir de una fuente historiográfica

► ¿Quienes podrían integrar los cabildos? ¿Por qué?
► ¿Se relacionan los privilegios obtenidos por los primeros habitantes con las responsabilidades administrativas?
► ¿Por qué en España no participarían y en América sí?
► ¿Cuáles eran las funciones de los cabildos?
► ¿Qué temas tratarían los cabildos abiertos?
► ¿En la actualidad funcionan los cabildos?

Posibilidades de gestionar información específica a partir de un plano

Una ciudad colonial 1

Se pueden tener en cuenta los pasos elaborados por Augustowsky, Massarini y Tabakman (2008) para conocer y trabajar con un plano de ciudad, en este caso con la muralla ya construida, años después de la fundación.

► Descripción de la imagen: si ubicamos ejes de comunicación, cómo son, características del emplazamiento, si se identifican accidentes geográficos.
► La forma del plano: si hay espacios planificados, distinguir partes diferentes, zonas residenciales y algún lugar definido.
(En este caso es importante trabajar con los alumnos la planimetría en damero y el urbanismo antiguo más desordenado y defensivo).
► Morfología: ¿se puede apreciar por dónde ha crecido la ciudad?, ¿se identifican construcciones diferentes? ¿Se pueden ubicar actividades económicas relacionadas con esas construcciones?

En el caso concreto de los escolares que viven en la ciudad de Montevideo, se potencia el uso del recurso con la posibilidad de un recorrido a modo de “salida didáctica”.

Al tener un nomenclátor tan completo, también es interesante abordar los nombres de cada calle y vincularla con personajes y oficios coloniales.

Con el plano, se sugiere realizar un itinerario y cotejar lo visto y lo “planeado”. Un posible itinerario sería desde la puerta de la ciudadela hasta la catedral, ya que allí se encuentran algunas de las construcciones más antiguas: muralla, cabildo, plaza.

Para apreciar el crecimiento y las diferentes distribuciones de solares, se puede trabajar con planos posteriores, como los que siguen:

Una ciudad colonial 2
Fuente: Barbero y Artagaveytia (2015:171)

Una ciudad colonial 3
Fuente: Barbero y Artagaveytia (2015:171)

Se puede realizar un diálogo entre lo que se identifica en el plano y la teoría que acompañaba las fundaciones. Se debe tener en cuenta que la fundación de ciudades en América se realizaba siguiendo un marco legal, con ciertas reglamentaciones. Ellas fueron las “Ordenanzas sobre nuevos descubrimientos, poblaciones y pacificaciones” del 13 de julio de 1573, la Ley Urbanística de Felipe II que sería el marco regulador de las fundaciones.

Si bien Montevideo fue fundada en el siglo XVIII, su distribución espacial siguió estos lineamientos: debía trazarse el plano sobre el terreno, delimitar plazas, calles principales a cordel y regla, comenzar desde la Plaza Mayor, y desde ella ubicar las calles a la puerta principal de la ciudadela. La Plaza Mayor en el centro, en lo posible forma oblonga, con longitud de vez y media que el ancho, las calles debían desembocar en la plaza sin obstaculizar y permitiendo la circulación, teniendo en cuenta el futuro crecimiento y el uso de caballos en la misma. La ubicación de la Iglesia debía ser en un punto donde se pudiera apreciar y separada de otros edificios, para “parecer más bella y grandiosa”. Se sugería también que podía alzarse sobre el nivel del suelo, de manera que la gente, al subir escaleras sintiera que ascendía. La reglamentación indicaba que se tomaran en cuenta los vientos para la construcción del Hospital de los pobres, los solares edificables, en especial los que se otorgaban a los fundadores, el uso del sorteo para el resto, las casas con miradores y rejas para defensa, los terrenos comunes y los repartibles lejos del ejido.

(Adaptado de Patetta, 1997)

Si enmarcamos el comienzo del proceso fundacional de Montevideo, se pueden encontrar elementos y características comunes en los planos y construcciones de las ciudades americanas. Para ello es posible “leer” el plano de Montevideo colonial de la siguiente forma:

► Destacar la geografía del lugar y cómo la muralla bordea la zona portuaria.
► Identificar la importancia de algunas zonas, ya sugeridas en las Ordenanzas, y que se identifican en el plano, por ejemplo, plaza, cabildo, iglesia, puerta de la ciudadela, el ejido.
Una ciudad colonial 4
► Distinguir elementos que condicionan las principales actividades y el uso de los recursos: pensar que se debía tener horarios para “lavar la ropa” en las aguadas cercanas, los oficios “públicos” como aguatero, vendedor de velas, el abasto de carne, las escasas quintas, el transporte en esas calles sin veredas y con mucho barro, el desecho de aguas residuales, la necesidad de pozos de agua dulce, y los contagios de enfermedades.

Otras preguntas que se pueden plantear:
► ¿Qué dificultades tendrían los primeros habitantes?
► ¿Por qué se construyó la muralla?
► Indica las construcciones más importantes. Si las tienes en cuenta, ¿qué funciones se aprecian en la ciudad?

A modo de síntesis

La propuesta que presentamos puede extrapolarse a cualquier ciudad del interior de nuestro país, desde la antigua Colonia del Sacramento hasta la reciente Villa Ceballos; si bien ella no fue fundada durante la colonia. Precisamente, en esas ciudades se aprecia la herencia aún vigente o el vínculo con las fundaciones portuguesas.

El plan de trabajo presentado con texto descriptivo, reflexiones sobre la administración en los primeros años y el plano antiguo se puede aplicar a las otras ciudades americanas coloniales.

Consideramos que estas actividades promueven razonamientos en el área porque permiten:

«Reconocer y comprender las acciones y motivos de los sujetos sociales. [...] Analizar la información que brindan las fuentes [...] Relacionar los datos e interpretaciones de las diferentes fuentes de información. [...] Definir y comprender conceptos. [...] Describir y caracterizar diferentes fenómenos y sujetos sociales.» (ANEP. CEIP, 2016:49)

A fin de realizar un trabajo de comprensión de los textos propuestos sugerimos el glosario como herramienta de trabajo docente, para comparar lo que aprenden los niños al leer por primera vez, y luego al profundizar el significado de cada una de las expresiones propias de la época y de la construcción historiográfica. No se trata de cerrar el camino de las posibles investigaciones que los niños puedan hacer, sino de ayudar al docente a planear los modos de llegar a esos significados.

Breve glosario específico

“Abrir puertas a la tierra”: Juan de Garay, uno de los primeros gobernadores de Asunción, se propuso fundar ciudades a orillas de los grandes ríos de la región para combatir el aislamiento de la ciudad y poder proteger la salida y la entrada de barcos por el Río de la Plata. Esa frase aparece en sus cartas a la corona española.

Ciudadano: Este concepto se refiere a la persona en relación con los asuntos de su comunidad. En este sentido es participante activo de la sociedad civil y política.

Cooptación: Costumbre de elegir internamente la renovación de los integrantes de una institución política española. Generalmente, los “vecinos reconocidos” elegían a sus sustitutos en los cabildos.

Don: Título de hijosdalgo de solar conocido (hidalgo) que se les entregaba a los peninsulares que llegaban a habitar, en nombre de la corona, tierras en las Indias occidentales. Anteponían “Don” a su nombre, lo que les daba privilegios en comparación con el resto, que en la península no tenían. Por ejemplo, participar en los cabildos.

Ejido: Según las leyes de Indias, era el campo común que quedaba alrededor de las ciudades fundadas, y servía para pastura de ganado u otras actividades comunes. Generalmente se marcaba con el alcance del cañón de la muralla, para indicar hasta dónde se la podría proteger; en muchos casos era una medida arbitraria.

Jurisdicción: Refiere a la zona aproximada, ya que los límites eran accidentes geográficos o leguas, donde ejercía autoridad un Cabildo y tenía potestad para adjudicar el usufructo de las tierras reales.

Mercantilismo: Conjunto de prácticas económicas de los Estados modernos que se desarrollaron a partir del siglo XV y XVl con el objetivo principal de acumular oro y plata, identificando riqueza con acumulación. Entre otras medidas implicaba intervencionismo estatal, control del comercio y proteccionismo aduanero.

Padrón: Lista de los jefes de familia que arribaban a la ciudad fundada y recibirían las donaciones o mercedes reales. Es importante aclarar que en su abrumadora mayoría pertenecían al tercer estamento, eran campesinos o súbditos pobres que veían en la fundación de la ciudad una forma de mejorar su situación económica y obtener tierras.

Propios: Se llamaba “bienes de propios” a las tierras, propiedad de la corona, que no se habían repartido aún, y los cabildos disponían de ellas para renta, extracción de leña o agua, piedra para construcciones, u otros usos de los que podían recibir pago.

Régimen indiano: Se le llama así a la organización político-administrativa que organiza la corona española en las colonias americanas. Había instituciones residentes en España y otras instaladas en América (las Indias), por ejemplo, los virreyes, las reales audiencias, corregidores, gobernadores, capitanes generales. En su mayoría estaban integradas casi exclusivamente por peninsulares.
Solares: Medidas de terreno repartido durante las fundaciones de las ciudades coloniales, generalmente se repartía un solar dentro de los límites y otro en las afueras, de otra medida, para chacra. A veces, las medidas variaban, dependiendo de las actividades que se realizaban y del tamaño de la ciudad fundada.

Súbditos: Se hablaba de súbditos por oposición al concepto de ciudadano; cuando sus miembros no tenían poder de decisión en una sociedad, no ejercían soberanía para gobernarse o elegir a sus representantes Suerte: Lote de tierra, ya sea en los límites interiores de la ciudad o para chacras en las afueras, o de mayor tamaño y más distancia para estancia de rodeo. Generalmente era lo ofrecido a las familias fundadoras.

“Tierra de ningún provecho”: También se utilizaba: “tierra sin ningún provecho”. Es así como historiográficamente se identificaba a la Banda Oriental durante los primeros siglos de la colonia, ya que no poseía los deseados metales preciosos ni la mano de obra indígena sometida o conquistada, y puesta a trabajar en la producción necesaria para la corona.

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