Cecilia Torres
Maestra. Diplomada en Didáctica para la Enseñanza Primaria (IPES-UdelaR). Integrante del Equipo Técnico de Apoyo a la enseñanza de las Ciencias Naturales - Instituto de Formación en Servicio (CEIP). Integrante del Equipo de Investigación en Enseñanza de las Ciencias Naturales, revista QUEHACER EDUCATIVO. Maestranda en Educación, Sociedad y Política (FLACSO Uruguay/CFE).
Claudia González
Maestra. Diploma Superior en Enseñanza de las Ciencias (FLACSO-Argentina). Integrante del Equipo de Investigación en Enseñanza de las Ciencias Naturales, revista QUEHACER EDUCATIVO. Florida.
Pablo Meneses
Maestro. Montevideo
Soledad Valiente
Maestra. Salto. Maestrando en Educación Ambiental (CFE). Integrante del Equipo de Investigación en Enseñanza de las Ciencias Naturales, revista QUEHACER EDUCATIVO.
"...para que haya cultura tiene que haber un grupo humano en el que el comensal esté integrado. Se trata de un grupo que antecede y que le enseña a comer, le transmite las normas acerca de cómo, con quién y, por supuesto, qué sustancias del amplio abanico de las comestibles serán llamadas comida y cuáles no."
(Bahamonde, 2009:71)
La secuencia que presentamos fue aplicada en tres grupos de sexto grado –escuela común, de tiempo completo y APRENDER– y en un grupo multigrado de una escuela rural.
A la interna del equipo de investigación se había acordado el marco conceptual de la secuencia a implementar. Priorizamos un enfoque sociocultural que posibilitara evidenciar las múltiples causas que dan forma a la alimentación característica de una familia, de un grupo o de una sociedad, y cómo esta alimentación determina identidades. Era necesario trascender el campo de las ciencias naturales, abarcando otros planos que involucraran prácticas sociales, tradiciones y costumbres.
"Cuando podemos decodificar los múltiples sentidos de un evento alimentario y compartir esos sistemas de clasificación (aquellos que hacen un alimento más adecuado para una situación que otra, o un alimento más propio de clases bajas que altas, etc.) entonces, "pertenecemos" a esa cultura alimentaria. Esa pertenencias nos identifica y nos implica desde el nivel nacional hasta el familiar."
(Bahamonde, 2009: 72)
Para iniciar la secuencia presentamos una situación ajena al contexto del alumnado. Pensamos que al no estar involucrados, podrían relacionar fácilmente un grupo humano con su cultura alimentaria. Seleccionamos un fragmento de la película Mi gran boda griega1 , aportamos algunos detalles acerca de la trama y luego lo miramos.
Dejamos que intercambiasen comentarios libremente. Nos llamó la atención su variedad: la conformación de las familias, sus actitudes, su idioma, la forma de comer.
La familia griega era enorme.
– Todos se llamaban igual.
– Hablaban muy fuerte, bailaban y se reían.
– Los recibieron con abrazos.
– Estaban muy contentos.
– Los padres del novio parecían asustados.
– Los griegos hablaban algo de inglés, pero los norteamericanos no entendían nada de griego.
– Todo el mundo sabe algo de inglés, pero griego nadie.
– Se enojaron porque la señora no sabía pronunciar el nombre de la torta.
– Se sentaron en un rincón y miraban asombrados.
– Estaban incómodos.
Intervinimos para que definiesen las características de los dos grupos, familia griega y familia norteamericana, para luego centrarnos en la comida.
Volvimos a visionar el fragmento seleccionado, con el propósito de observar todo lo referente a la alimentación como parte de las costumbres familiares.
Maestra: –¿Qué representa este fragmento?
Niño: –Una fiesta que hace la familia de la novia, porque van a conocer a los padres del novio.
Maestra: –¿Una fiesta?
Niño: –Sí. Pusieron música, luces, bailan, cantan y están cocinando carne en una fogata en el jardín. Niño: –Festejan con comida como en todos lados.
Maestra: –¿Qué celebran?
Niño: –Conocer a los padres del novio de su hija.
Niño: –La fuente es enorme. Tiene carne cortada y papas.
Niño: –Pinchan con un tenedor de la fuente, no usan platos ni se sientan a una mesa.
Niño: –La bebida tiene mucho alcohol.
Niño: –Brindan muchas veces para festejar.
Maestra: –Hay otra comida que no nombraron.
Niño: –Sí, la torta. Maestra: –¿Qué pasó con ella?
Niño: –La señora griega nunca había visto una torta con un agujero en el medio.
Niño: –No le gustó y le puso un florero en el hueco.
Maestra: –¿Por qué la familia griega habrá decidido hacer esa carne con papas asadas y los norteamericanos decidieron llevar esa torta?
Niño: –Porque les quedaba rica.
Niño: –A lo mejor la carne con papas es como nuestro asado.
Niño: – Y la torta debe ser un postre común en Estados Unidos.
Maestra: –¿Cómo les parece que se sintieron los padres del novio?
Niño: –Hay mucha comida desconocida y prueban todo con cara rara, parece que no les gusta.
Niño: –Comen y toman por compromiso.
Maestra: –Cuando terminó la fiesta y todos se fueron, ¿los dueños de casa estaban contentos?
Niño: –No, decían que eran raros, fríos.
Maestra: –¿Serían así?
Niño: –No, eran distintos, tenían otras costumbres.
La trama del fragmento permitió identificar fácilmente que cada familia manifestaba distintos hábitos, que sus costumbres eran diferentes. Los griegos le daban mucha importancia a la comida como forma de agasajar y recibir a los seres queridos; parecía que los norteamericanos lo sentían como un exceso.
Las costumbres permitieron profundizar en las diferencias culturales en torno a la comida. El desconocimiento de esas diferencias originó un encuentro desagradable en lugar del conocimiento y del agasajo entre ellos.
Para saber si tanto la carne como el bundt eran comidas comunes, típicas, como tarea domiciliaria se les pidió que buscasen información. ¿Grecia es productor de carne?, ¿qué animal crían y comen? ¿El bundt es un tipo de torta para fiestas en Estados Unidos? Esta tarea les permitió, en el caso de Grecia, vincular las comidas usuales con las producciones del país: cordero y papas. No sucedió lo mismo con respecto al bundt, su origen era centroeuropeo, había sido llevado por inmigrantes a Estados Unidos de América. ¿Cómo se había popularizado? En uno de los grupos, una niña venezolana dijo: –Igual que pasa acá, ustedes no comían arepas y sin embargo ahora sí.
Les propusimos ocupar el lugar de la familia del novio. Eran los invitados a la fiesta, ¿llevarían algo?, ¿qué?, ¿por qué eso?, ¿cuál es el origen de esa comida?
"Comer es un acto colectivo, no solo biológico, y como seres sociales, nos gusta hacerlo en compañía. De allí que los momentos de la comida, son también espacios de comunicación, de reunión, para dialogar, para compartir, discutir problemas, celebrar, recordar."
(Rivarosa y De Longhi, 2012:51)
Era el momento de profundizar en la cultura alimentaria de las familias de nuestros alumnos. Utilizamos una propuesta similar a la de la película: ¿Qué alimentos se preparan en casa cuando hay una fiesta familiar?, ¿quién cocina?, ¿cómo es la cantidad que se sirve con relación al número de integrantes del grupo familiar?
La elaboración de la comida está a cargo de la dueña de casa, pero el asado es tarea de los hombres. En uno de los grupos se planteó una diferencia, los agasajos que realizan las familias son de tipo “comunitario”, cada uno colabora con algo. Las comidas se diferencian por ser “de invierno y de verano”, independientemente de la fiesta. En verano se festeja con picadas, pizzas, saladitos, tortas saladas, “cada uno lleva algo y se junta todo”. En invierno, “llevamos alguna verdura para cocinar”, “nos repartimos y cada uno lleva lo que tiene”.
Al tabular los datos apareció una rica variedad de platos, pero los reiterados fueron: pizza, asado, pastel de fiambre, pasta, el vino como bebida que acompaña la tradición y, en menor medida, la cerveza. En cuanto a la cantidad fueron unánimes: “nadie queda con hambre”, “nunca sobra”.
Los apellidos del alumnado eran mayoritariamente de origen español, algunos italianos y, en menor porcentaje, portugueses. Sobre esa base se podían explicar las coincidencias en las comidas con las que celebraban. Les propusimos reflexionar sobre la homogeneidad de los platos que se ofrecen en las diferentes familias. Es raro, ¿no? Todas las familias festejamos casi con las mismas comidas, ¿serán uruguayas o cuál será su origen?
Seleccionamos tres de ellas: el asado, la pizza y la pasta; para investigar, les proporcionamos unos fragmentos adaptados del capítulo “Cocina uruguaya” (BSE, 2018:100-105).
Fácilmente identificaron el origen. Volvían a pensar en las migraciones como la razón de ciertos cambios en las costumbres, de la modificación lenta de la cultura alimentaria de una población.
«...lo que hace que los alimentos se integren o no al régimen de un grupo humano no depende exclusivamente de las características biológicas (que le dan su carácter de “comestible”) sino de las asociaciones culturales, es decir, la construcción de sentido que se ha hecho sobre ellas."
(Bahamonde, 2009:71-72)
A partir de la actividad anterior seleccionamos dos líneas, la temporal y la espacial, para profundizar en la conceptualización que venían construyendo.
En el primer caso se les propuso ver un video sobre alimentación2 , que sintetiza la evolución de la alimentación de los pobladores de nuestro territorio desde los aborígenes. En el segundo caso trabajaron sobre el texto “Comidas de Navidad en 23 países diferentes” 3 y el video Gastronomía navideña en América Latina4 .
Reflexionamos: ¿Qué alimentos comparten estas celebraciones? ¿Cuáles son las características propias de los alimentos de cada región? ¿Cuáles son las características climáticas del país de origen de cada comida?
Formaron equipos de trabajo para analizar la información, comparar lo que cada texto aportaba y elaborar un cuadro en el que sintetizarían las comidas de Navidad en tres países latinoamericanos y en tres países europeos, indicando las influencias que encontraran.
Pudieron identificar la relación climática con el tipo de alimento que se elabora y cómo, al trasplantarse a otros lugares, sufre modificaciones debido no solo al clima predominante del lugar, sino a la oferta de productos locales.
Por último, para profundizar en los aspectos ambientales y climáticos se intercambiaron ideas acerca de la relación entre la estación del año, el aporte energético de las comidas, las corrientes migratorias y la globalización.
Mientras realizaban estas tareas hubo comentarios que nos llamaron la atención y decidimos incorporarlos: el gusto o el disgusto por ciertas comidas, el factor subjetivo; y el hecho de que eran comidas de ricos, la comida y las desigualdades sociales.
«...juguemos a identificar la nacionalidad desde la simplificación y el prejuicio, reduciendo la diversidad interna de las cocinas típicas a un solo plato. Así, podríamos reconocer a los italianos como comedores de fideos; a los alemanes, de chucrut; a los norteamericanos, de hamburguesas o a los argentinos, de empanadas. Sin embargo, si vamos más allá del estereotipo, encontramos que no hay comidas típicas únicas, ni cocinas locales uniformes, ni patrones alimentarios simples: la diversidad, la heterogeneidad es la norma, así como una cambiante permanencia.» (Bahamonde, 2009:73)
A partir de la historieta de Mafalda les propusimos pensar una comida que les guste mucho y otra que les desagrade, completando la información requerida en la tabla que se les entregó.
Esta actividad se planteó para detenernos en las emociones que nos despierta la comida, en la asociación con el placer. Comemos porque además de saciar la sensación de hambre, nos genera disfrute, trae a la memoria imágenes agradables de situaciones, personas o vivencias.
Al poner las respuestas en común quedó claro que suelen comer en ocasiones especiales las comidas que les gustan, mientras que las que no les gustan son generalmente las de todos los días. ¿Siempre podemos elegir qué comer? ¿De qué depende? Dieron dos razones; económicas: –las ricas son más caras, de salud: –lo que hace bien, no es rico.
Quedamos pensando qué tanto influyen la propaganda y el consumismo en la construcción de la identidad alimentaria.
Les propusimos analizar estas fotografías que corresponden a dos familias frente a la comida para una semana. ¿Qué alimentos aparecen? ¿Cuáles predominan? ¿Qué diferencias hay entre los alimentos de un país y otro?
Se les pidió que buscasen similitudes, que identificasen lo diferente, que analizasen las razones de las mismas.
Algunos comentarios:
– Las dos familias están en la cocina de su casa.
– Las casas son muy diferentes.
– Una es de barro.
– La otra es de ricos.
– La familia de Ecuador es muy numerosa y son indígenas.
– Están muy abrigados, deben vivir alto en la montaña.
– Sus alimentos son todos naturales: bolsas con granos, vegetales y bananas.
– Las ollas son como para guisos y parece que cocinan a leña.
– Los otros tienen mucha más comida y son menos.
– Muchas cosas compradas en el súper, viven en la ciudad.
En cuanto a las causas señalaron que viven en diferentes países y distintas zonas; parece que no tienen el mismo dinero, iguales posibilidades; además, son costumbres y tradiciones diferentes, son culturas diferentes.
«...la identidad alimentaria nos constituye en forma silenciosa y se cristaliza en la cocina, es parte de nuestra identidad.
[...]
...así como una identidad alimentaria marca mi pertenencia a un grupo, también me separa de todos los que no comen lo mismo o no lo comen de la misma manera y, por lo tanto, no piensan ni ven el mundo como “nosotros”. Se trata de “los otros”, ellos, los de afuera. Por eso se habla de la comida como un campo de batalla ideológico y un potente creador de diferenciación.»
(Bahamonde, 2009:72)
Como cierre de secuencia abordamos el origen de los alimentos de nuestra zona de influencia. Se descartaron alimentos de origen uruguayo, argentino o brasileño, para dar paso a alimentos autóctonos del Río de la Plata como forma de evitar disputas sobre el origen de cada alimento en un país determinado, que no llevarían a enriquecer los aportes. El objetivo fue propiciar instancias de reconocimiento de la tradición culinaria uruguaya y rioplatense. Para lograrlo presentamos nuevamente un fragmento adaptado del apartado “Recetas de todos lados” (BSE, 2018:100-105). Como actividad grupal, los alumnos leyeron y analizaron su contenido en forma general.
Luego de la lectura, los alumnos respondieron a las siguientes interrogantes: ¿Cuáles son los alimentos identificados como uruguayos? ¿Qué países se nombran en el texto como originarios de alimentos que actualmente consumimos en nuestro país? Elaboraron un cuadro con los alimentos mencionados y los países originarios.
Al finalizar la actividad reflexionaron a partir de la siguiente consigna: ¿A qué conclusión pueden llegar después de leer el texto? Algunos comentarios:
– Cada comida tiene su origen.
– Vienen más recetas de otros lados que las que son propias de nosotros.
– Las comidas que comemos vienen de todo el mundo y llegaron con los inmigrantes, y por eso las consumimos hoy en nuestros hogares.
«...se está construyendo esa identidad alimentaria, un “patrimonio intangible” que estandariza sabores, preparaciones y platos como un producto característico y reconocible de un grupo en particular. Y ese grupo tenderá a reproducirlo y la inevitable dinámica de la vida en sociedad, a cambiarlo.» (Bahamonde, 2009:73)
«Diversidad y cambio, permanencia e identidad, son características de todas las culturas alimentarias conocidas.» (ibid.)
1 En línea: https://www.youtube.com/watch?v=IzRDrDrtf9g
2 En línea: https://www.mapi.uy/expo-alimentacion.html
3 En línea: https://es.ihodl.com/lifestyle/2016-12-25/comidas-de-navidad-en23-paises-diferentes/
4 En línea: https://www.telesurtv.net/news/Que-comen-los-latinoamericanosen-Navidad-20151216-0055.html#
