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Agosto del 2021
Alfabetización, un camino hacia la liberación
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Lucía Biasco

Lucía Biasco

Maestra comunitaria.

«...siempre vi la alfabetización de adultos como un acto político y como un acto de conocimiento, y por eso mismo un acto creador.» Freire (1981:5)

Cuando pensamos en alfabetización, lo primero que se viene a nuestra mente son niñas y niños del primer nivel de Educación Primaria iniciando los procesos de lectura y de escritura; pero la alfabetización es un derecho de todas las personas sin importar su edad. Es por eso que en nuestras escuelas existen proyectos de alfabetización para personas adultas.

Son muchas las razones por las que una persona puede no estar alfabetizada. No siempre implica no haber terminado la escuela, lo que podría abrir un debate interesante y poner sobre la mesa el tema en cuestión, pero no nos detendremos ahora en ese aspecto.

El Programa Maestros Comunitarios (PMC) comenzó en el año 2005 con diferentes líneas de trabajo y de acción. Una de ellas es la alfabetización a familias, niños y niñas. También se centra en la aceleración escolar, la integración educativa y la realización de grupos con familias de la institución para generar espacios de encuentro y de re- flexión. Este rol existe en las Escuelas APRENDER y en algunas escuelas comunes. Por lo general, la maestra comunitaria es maestra de aula en la misma institución en uno de los turnos, lo cual genera un vínculo y un conocimiento de la escuela y de las redes del barrio.

¿Qué implica para una persona adulta no estar alfabetizada? No poder leer el carné de su hija o de su hijo, no poder llenar un formulario con datos básicos, ni leer las etiquetas de las góndolas de un supermercado, ni leer un mensaje de WhatsApp. Si buscamos respuestas más profundas, las personas que no están alfabetizadas quedan la mayoría de las veces por fuera del sistema laboral, profundizando las brechas sociales y la desigualdad.

Como plantea Freire (1981), enseñar a leer y a escribir a personas adultas, además de ser un acto pedagógico es un acto político. Alfabetizar no es solo enseñar a leer y a escribir, es enseñar a leer el mundo que nos rodea, visualizar las injusticias, descifrar el sistema en el que vivimos para poder cambiarlo y transformarlo. «...“la alfabetización es política en la medida en que el modo en que ‘leemos’ el mundo siempre está vinculado con las relaciones de poder”.» (Giroux, 1992 apud Briozzo y Rodríguez, 2005:69)

Cuando nos proponemos acercar a una persona adulta a los proceso de lectura y de escritura debemos partir de su mundo inmediato, su realidad, sus deseos, sus dificultades y sus intereses para resignificar y problematizar dicha realidad y, a partir de allí, construir y reconstruir teniendo siempre en el centro del proceso la pregunta: “¿Por qué quiero aprender a leer y a escribir?”.

En mi primer año de trabajo como maestra de aula y como maestra comunitaria, tuve la oportunidad de alfabetizar a la mamá de una alumna en el barrio Conciliación. Digo oportunidad, y no es menor, porque estos procesos son muy enriquecedores y no solo del punto de vista profesional. Esta mamá, una mujer de treinta años, había terminado la escuela, pero apenas conocía el abecedario. Trabajamos juntas dos veces por semana durante varios meses. Mientras sus hijas estaban en sus aulas con sus maestras, ella estaba conmigo iniciando un proceso de alfabetización. Entre otros temas trabajamos con el calendario, los meses y los días de la semana, los números, nuestro sistema monetario, los planos para poder manejar un GPS en el celular.

AlfabetizaciónComo mencionamos anteriormente, en estos procesos, como en tantos otros, las actividades deben partir de los intereses de las personas. En este caso, uno de los grandes intereses era poder llenar la ficha con los datos de sus hijas e hijos, que la escuela le solicitaba a principio de año. Comenzamos trabajando con los nombres de sus hijas e hijos, y sus fechas de nacimiento. Nunca me voy a olvidar el día en que esta mamá llegó a la escuela –no era uno de esos días en que trabajamos juntas, por lo que me asombré–, se acercó y me dio su celular para que viera una foto: “Maestra, le pude escribir feliz cumpleaños en la torta de cumpleaños a mi hija, pensé que nunca lo iba a poder hacer, gracias”. Cada vez que escucho y veo que los programas de maestras y maestros comunitarios son recortados, recuerdo y cuento esta vivencia. ¿Cómo las políticas educativas no pueden estar centradas en estos temas? ¿Es posible leer un relato de esta índole y no querer que todas las familias de nuestras escuelas que así lo deseen puedan aprender a leer y a escribir? ¿Es posible que personas alfabetizadas, con bagaje cultural y con oportunidades, puedan decidir sobre estos espacios comunitarios y colectivos que fomentan la autonomía y la reflexión de las personas?

Paulo Freire compartió mucho más que una pedagogía, dejó una forma de entender el acto de enseñar, de mirar a las personas, de comprender la educación como herramienta para la liberación. Quienes creemos que la educación popular debe acompañarnos en nuestras prácticas, en nuestras aulas y en todos los espacios educativos tenemos la obligación de seguir construyendo a partir de su legado. Si trasladamos a nuestra realidad todo lo planteado por el autor (imposible de resumir en las páginas de este artículo), no podemos dejar de lado la alfabetización digital. Actualmente, las tecnologías y las plataformas se incorporaron a nuestras vidas, y quienes no tienen acceso a las mismas o no conocen su funcionamiento están quedando por fuera de los sistemas educativos. Las educadoras y los educadores enfrentamos un nuevo desafío con relación a la alfabetización de adultos. Nos referimos a promover y materializar la alfabetización digital en todo su espectro: usar dispositivos electrónicos, enviar un correo electrónico, escribir un currículum, crear un archivo en pdf, llenar un formulario web.

Son muchas las escuelas que tienen espacios comunitarios, donde se llevan a cabo procesos de alfabetización a personas adultas. Es por eso que la comunidad educativa toda tiene la ardua tarea de defender estos espacios de construcción colectiva y comunitaria, donde se fomenta y se construye el pensamiento crítico y reflexivo de aquellas personas socioculturalmente más desfavorecidas.

Referencia bibliográfica
BRIOZZO, Adriana; RODRÍGUEZ, Dalton (2005): En las fronteras de la escuela. La alfabetización a cielo abierto. El trabajo de la maestra comunitaria en contextos de pobreza humana. Montevideo: Instituto de Educación Popular “El Abrojo”. En línea: https://www.elabrojo.org.uy/wp-content/uploads/2017/06/Briozzo-A.-Rodr%C3%ADguez-D.-En-las-fronteras-de-la-Escuela.pdf
FREIRE, Paulo (1981): “La importancia del acto de leer”. Trabajo presentado en el Congreso Brasileño de Lectura (San Pablo, noviembre 1981). En línea: https://media.utp.edu.co/referencias-bibliograficas/uploads/referencias/articulo/524-la-importancia-de-leer-freire-docpdf-mh5tB-articulo.pdf.
VALLARINO, Stella (coord.) (s/f): “Programa Maestros Comunitarios”. Montevideo: ANEP. DGEIP. En línea: https://www.dgeip.edu.uy/programas/pmc/