Andrea Tejera Iriarte
Magíster en Didáctica de la Educación Superior (Universidad CLAEH). Profesora de
Educación Musical (IPA). Especialista en Educación Artística (OEI-MEC). Postítulo en Prácticas educativas en
entornos virtuales de aprendizaje (FLACSO).
El paradigma actual con relación a la Educación Artística y Musical, planteado en el programa escolar vigente, hace que se considere sumamente necesario propiciar de forma permanente en los futuros maestros la conciencia y la reflexión crítica acerca de la importancia de esta área disciplinar.
«La música es una manifestación artística que requiere de la participación del ser humano en su totalidad, es decir, en lo dinámico, sensorial, afectivo, mental y espiritual. Con frecuencia se la considera como un medio de distracción, de evasión, de goce superficial, cuando en realidad constituye una disciplina que favorece el desarrollo intelectual, físico y social, a la vez que permite la expresión de lo más profundo del ser humano. (...) En la Educación es necesario poner la Música al alcance de todos, generando una formación en la cual las personas sean capaces de conocer, expresarse y crear a través de ella, cuidar el medio ambiente sonoro, cantar un repertorio adecuado a su edad y nivel y acceder a diferentes culturas y a la diversidad estética.» (ANEP. CEP, 2009:73)
El rol del maestro en estos programas no será el del profesor de música, sino el de propiciar la musicalización de los niños, que gusten, disfruten y conozcan la música a través de diferentes prácticas. Se propone una educación musical desde la vivencia y la producción musical, que tienda a promover el desarrollo pleno de la sensibilidad artística y de la creatividad.
En ese entendido hemos procurado que, durante los cursos de Educación Artística, Expresión Musical de la carrera de Maestro de Educación Primaria que desarrollamos en los Institutos Normales de Montevideo, se incorporen recursos y experiencias para que en las prácticas de aula de los estudiantes, la música esté sustentada en sólidos fundamentos disciplinares y didácticos. La vivencia del canto individual y colectivo, la escucha y el análisis auditivo, la exploración y la creación sonoro-musical, son instancias generadas desde las aulas presenciales y también en las aulas virtuales donde se desarrollan los cursos. Estas prácticas musicales se llevan a cabo considerándolas un camino fundamental a transitar para la adquisición de conocimientos musicales que consoliden la formación del maestro como docente integral y facilitador de la musicalización de los niños.
Referirnos al proceso de musicalización y al modelo de enseñanza artístico desde una fundamentación epistemológica disciplinar implica considerar diferentes ejes conceptuales para su análisis.
El primer eje conceptual remite a los diferentes modelos didácticos que desde la didáctica general permiten comprender y explicar las miradas al accionar docente en las aulas desde distintos modelos de enseñanza. Es decir, realizar su análisis desde las características de los modelos tradicionales a las de los modelos alternativos que proponen la construcción de conocimiento.
El segundo eje conceptual refiere a las metodologías de la didáctica específica de la Educación Musical, que fueron referentes de los modelos de enseñanza del siglo XX y antecedentes de la concepción del modelo de enseñanza artístico en el que se posiciona la Educación Musical en la actualidad y al que adherimos plenamente. Estos métodos presentaron actividades y materiales ordenados que enfatizaron diferentes aspectos de la enseñanza musical. Hemsy de Gainza (2003) los presenta diferenciándolos en activos e instrumentales, haciendo referencia a que los primeros tomaron aportes filosóficos e ideológicos de la “Escuela nueva” y se centraron en el niño como sujeto del conocimiento. Proponían motivar y movilizar de diversas maneras al educando. El pensamiento de pedagogos como Edgar Willems (1890-1978) o Émile Jacques-Dalcroze (1865-1950) estaba orientado a influir en el desarrollo psicofísico del niño. En los métodos instrumentales, la preocupación metodológica se focalizó en el objeto del conocimiento, es decir, en la música misma. En este sentido, los métodos instrumentales surgidos en las décadas de los cincuenta a los setenta priorizaron diferentes aspectos de la enseñanza musical, tales como el repertorio coral en Zoltán Kodály (1882-1977), o el ritmo y los conjuntos instrumentales en Carl Orff (1895-1982), entre otros.
En el tercer eje conceptual, y en continuidad cronológica al desarrollo de esta corriente metodológica del siglo XX, tenemos el modelo de enseñanza artístico desde el análisis de la concepción de las pedagogías abiertas en Educación Musical. Finalmente posicionamos el proceso de musicalización y el modelo de enseñanza artístico a partir de sus autores referentes.
En la década de los noventa surgen nuevos paradigmas que se diferencian del enfoque metodológico que dominó el siglo XX. Hemsy de Gainza (2003) plantea que en torno a estos nuevos paradigmas surgen diferentes opciones que prefiere denominar «modelos» para diferenciarlas de los «métodos» característicos de la escena pedagógica del siglo XX.
Las pedagogías musicales abiertas surgen en torno a estos nuevos paradigmas a manera de rechazo al conductismo en la formación universitaria de educadores musicales, inspiradas en la figura transgresora del compositor y pedagogo canadiense Murray Schafer. Este enfoque proponía no atarse a modelos, reflexionar sobre ellos y aceptar otros desde una real apertura (cf. Simonovich, 2009). Tienen como pilares fundamentales de la acción pedagógica la creatividad, la vivencia y lo experimental. La libertad, la imaginación y la fantasía son elementos claves para desarrollar, de manera personalizada, estilos propios de trabajo en el aula. Cada docente crea su propio y único estilo personal dependiendo del contexto y de las circunstancias en que desarrolla su labor y ajustándose además a construcciones colectivas en equipos docentes (cf. Méndez, 2019).
El modelo de enseñanza artístico propone el abordaje de la enseñanza musical desde la práctica musical activa en el aula que conduzca a la construcción de conocimientos, partiendo de un hacer sensible e inteligente y no solamente empírico, reflexionando y conceptualizando a partir de este hacer. Un elemento que se destaca especialmente en el arte es la creatividad, la cual surge siempre de modos y en tiempos inesperados, de acuerdo con una planificación sumamente flexible. En el modelo artístico hay objetivos que pueden tener diferentes dimensiones y apelan al respeto de los resultados en los distintos individuos. Dicho modelo no se cierra nunca y cambia según las épocas y lugares. Por definición está en permanente construcción, profundización y exploración. Se debe generar entonces una práctica musical que evidencie el saber sobre música y el hacer música (cf. Simonovich, 2009).
Hemsy de Gainza (2002) plantea que en este modelo, la práctica musical es el hilo conductor a considerar previo a la conceptualización.
«En el modelo artístico, la praxis es el eje estructurante y se aborda de modo directo en la interacción persona-música-persona. En la actividad musical y artística, la teoría sucede a la práctica y se procede desde la acción hacia el concepto y el símbolo.» (idem, p. 25)
Trabajar desde el modelo de enseñanza artístico en el aula implica abordar el proceso de musicalización de los estudiantes. Según esta autora, estar musicalizado es poder comunicarse con la música como un lenguaje aprendido primero en el entorno materno y familiar continuando el proceso en la escuela. Dan sentido a este proceso algunos conceptos que fundamentan la música como una experiencia multidimensional y la convierten en un “alimento” necesario para los seres humanos.
La música es energía que nos atraviesa afectiva, física y mentalmente, transformándose en otras manifestaciones como amor, movimiento, etcétera. Es alimento que se proporciona desde antes de nacer, que conformará el mundo sonoro interno de cada individuo, permitiendo así una mejor comunicación con el mundo sonoro externo. De esta manera se constituye en un lenguaje a aprender y alcanzable por todos los individuos independientemente del “talento innato”.
El mundo sonoro interno de cada sujeto está constituido por el cúmulo de experiencias sonoromusicales incorporadas a lo largo de la vida, que permiten el aprendizaje musical partiendo de la vivencia y luego, a través de su concientización y proceso reflexivo, se transformarán en aprendizaje musical.
«Una persona musical es aquella que guarda dentro de sí un amplio caudal o capital sonoro, adquirido mediante experiencias perceptivas, que es lo que le permite operar con el mundo sonoro externo. El alimento sonoro que absorbe y metaboliza, transforma y proyecta, pasa así a constituirse en plataforma básica de la futura educación musical» (idem, p. 39)

Desde la concepción didáctica metodológica descrita se ha procurado que durante el curso de Educación Artística, Expresión Musical de la carrera de Maestro de Educación Primaria, que desarrollamos en los Institutos Normales de Montevideo, se incorporen recursos y experiencias musicales sustentadas en fundamentos disciplinares y didácticos considerados pilares de la Educación Musical actual.
Se aborda el proceso de musicalización (cf. Hemsy de Gainza, 2002) a través de sus tres etapas: alimentación, comunicación y toma de conciencia. Todo ello en forma transversal durante los cursos, en vínculo y relación directa y constante con contenidos del programa de Expresión Musical que se seleccionan y jerarquizan.
«Musicalizar equivale a desarrollar y sensibilizar integralmente, a partir de la práctica (el hacer), la conciencia (el comprender), la creatividad (el ser) y la identidad musical (el pertenecer).» (Hemsy de Gainza, 2013:79)
Un aspecto metodológico fundamental fue llevar a cabo prácticas musicales en consonancia con las pedagogías abiertas en Educación Musical, poniendo en juego la creatividad, la vivencia y lo experimental (cf. Méndez, 2019), que favorecieran el trabajo realizado en entornos virtuales de aprendizaje como las aulas virtuales de la plataforma CREA del Plan Ceibal al igual que en las clases presenciales.
El portal de Radio Butiá1 también ha permitido construir y reconstruir el proyecto disciplinar-didáctico puesto en práctica durante el año 2020 que fue tan particular y complejo debido a la situación de pandemia. La tarea de planificar e implementar un curso de Educación Artística en un formato casi totalmente virtual, lo hizo aún más desafiante. En ese contexto, la propuesta de las canciones y músicas de Radio Butiá se entretejió en el entramado de actividades y contenidos que, sin duda, continuarán formando parte de próximos cursos.
Fue así que se construyeron experiencias de aprendizaje profundo y evaluación auténtica, como las que se describen a continuación.
1 Radio Butiá es un portal multimedia con una emisora web programada con canciones y contenidos diversos para la infancia, que se nutre de la creación de los integrantes del Movimiento de la Canción infantil Latinoamericana y Caribeña y está dirigida a niños y niñas, familias, educadores y centros educativos. En línea: https://www.radiobutia.com/
Durante el desarrollo de este módulo temático realizado en las aulas virtuales del curso 2020 se presentó la siguiente consigna de actividades:
Luego de la lectura de la presentación te proponemos:
1. Mirar y escuchar los videos de Escatumbararibê2 .
2. Practica el juego y canta la canción con la ayuda del tutorial.
3. Investiga en la web sobre el trabajo de Lenga la lenga y sus autores.
4. A partir del texto hablado de una rima tradicional o adivinanza que elijas crea tu propio juego de vasos.
5. Grábate/fílmate interpretando tu juego creado.
6. Compártelo en el espacio de foro creado en este módulo.
7. Lee los materiales teóricos planteados.
8. Reflexiona sobre todo el proceso y conceptualiza sobre lo aprendido escribiendo un texto reflexivo-conceptual y entrégalo en el espacio de tarea final.
9. Si tienes dudas, plantéalas en el foro de consultas generales al inicio del aula.
¡Buen trabajo!
El siguiente trabajo que acompañó la producción audiovisual fue realizado por Florencia, una estudiante del grupo 3º D del curso 2020.
Inspirada en la huerta de mi hijo Juan, realicé junto con él la letra de canción para luego utilizarla con el juego de vasos. A partir del tutorial le agregamos la letra de la canción. De cualquier manera, busqué un poema acorde a la temática de la letra de la canción: “El huerto de mi abuelo” 3 . La canción la llamamos: “La huerta de Juan”. El pasaje por los distintos materiales para la realización del trabajo hace en la sumatoria un rico y vasto conjunto de herramientas para la hora del trabajo en el aula, pero también nos enriquece como personas. La música desde cualquier arista que se pueda apreciar, como dice Christopher Small en su conferencia, “…musicar es tomar parte, de cualquier manera, en una actuación musical. Eso significa no sólo tocar o cantar, sino también escuchar, proporcionar material para tocar o cantar; lo que llamamos componer; prepararse para actuar; practicar y ensayar; o cualquiera actividad que pueda afectar la naturaleza de ese encuentro humano que llamamos musicar...”, es una manera de expresar, vincularse o transmitir algo [...] La práctica de la música es fundamental para la interacción, la experiencia musical lleva a una reflexión y a una crítica musical; y esto a un involucramiento y a la toma de postura, qué escuchar, qué tocar, qué cantar. Lograr una percepción auditiva les permite a las personas desarrollar la inteligencia auditiva, la interpretación, la expresión de sentimientos y la creatividad. Por todo lo anteriormente dicho considero que como docentes tenemos en la música un mundo lleno de vida para abrir paso a los niños y niñas que tengamos en el aula. Disfruté muchísimo al realizar esta tarea, aprovechando estos tiempos tan duros de distanciamiento social que a todo el mundo afecta, pero creo que tiene algo muy bueno, saber aprovechar para conectarnos con nosotros, y poder tomarnos el tiempo para disfrutar del tiempo y de los seres que sí podemos tener a nuestro lado. En este caso, junto a Juan, mi hijo de 7 años, con quien hicimos la canción y luego un video, ha sido un momento maravilloso, también utilizamos Radio Butiá. Muy bueno, yo no lo conocía, y a Juan le encantó.
¡Muchas gracias!

La actividad final del curso 2020 tuvo como objetivo la interpretación vocal/instrumental de una obra musical, síntesis de los contenidos del curso abordados durante el transitar por el proceso de musicalización de los estudiantes, en vínculo con la propuesta de construcción de instrumentos musicales presentada por Julio Calvo en su programa de Radio Butiá: Suena que te suena: Música al toque.
La propuesta presentada por los estudiantes en el aula virtual consistió en la realización de una grabación audiovisual de la interpretación de la obra “Paleolítico”5 . En esta interpretación, los estudiantes hicieron visibles los aprendizajes construidos durante el curso, el desarrollo de habilidades musicales de interpretación y lectura musical, la construcción de instrumentos musicales y la expresión creativa en la concreción de la interpretación mientras continuaron transitando su proceso de musicalización. Muestra de ello fue la producción artístico-musical presentada por Rodrigo, Pamela, Sebastián y Ana Clara del grupo 3º F del curso 2020 de los Institutos Normales de Montevideo y que fue integrada a los programas de libre acceso de la Radio Butiá.
El programa Suena que te suena: Música al toque de Julio Calvo les permitió a los estudiantes futuros maestros tomar contacto con la construcción de instrumentos musicales a partir de materiales sonoros de uso cotidiano como muestra de la música al alcance de todos. Fue sin dudas para ellos una experiencia de aprendizaje musical con gran sentido, que se convirtió en alimento para su mundo sonoro interno posibilitándoles la comunicación con lo externo y la alfabetización musical. Todos estos, aspectos fundamentales en su formación integral como futuros maestros que propiciarán la sensibilización musical de los niños en aulas de Educación Inicial y Primaria.
Que alegría recibir este reconocimiento, de parte de los cuatro integrantes te escribo para agradecerte y estamos muy contentos de que lo hayas compartido con Calvo y Brum, que se pueda compartir el trabajo en Radio Butiá nos genera una alegría enorme. Te comento que a los cuatro nos pasó que nos divertimos tanto realizando esta propuesta que, cuando terminamos, incluso sentíamos que teníamos que compartirla con nuestros compañeros y conocidos de Magisterio, queríamos transmitirles que se podía hacer una producción buena, disfrutable y divertida.
Rodrigo, Pamela, Sebastián y Ana Clara (3º F, Institutos Normales de Montevideo, diciembre de 2020)
