«Desde el punto de vista del objeto de enseñanza, los proyectos “(...) intentan dar cuenta del
carácter procesual y complejo de las prácticas de lectura y escritura. (...) prácticas que comprometen una serie de situaciones prolongadas, diferentes y recursivas cuya naturaleza sería difícilmente captada por situaciones únicas y menos aún, por los llamados ejercicios escolares” (Castedo y Molinari, 2000:18).» (apud Molinari y Brena, 2008:12)
El proyecto se inscribe en el marco de la alfabetización como un conjunto de prácticas escolares
que contemplan el aprendizaje tanto del código (sistema de escritura) como del lenguaje escrito,
las formas de decir en diversos géneros y en situaciones sociales variadas.
En consonancia, la lectura y la escritura se conciben como prácticas sociales y culturales. Esto
determina que la enseñanza de estas prácticas se organice en torno a situaciones similares a las que se desarrollan en el contexto social; prácticas que, para muchos niños, solo sucederán en la escuela (cf. Molinari y Brena, 2008). De este modo, la planificación de las cuatro situaciones didácticas fundamentales –lectura a través del maestro, lectura por sí mismos, escritura a través del maestro y escritura por sí mismos– provee un espacio relevante para el aprendizaje de interacciones diversas con la lengua escrita (Kaufman, 2010). A través de estas, los niños transitan por la experiencia de participar en las prácticas de lectura y escritura de su cultura y, a su vez, en ese tránsito participan de un tiempo detenido para pensar las reglas que rigen la escritura como expresión de una función psíquica superior, el lenguaje escrito, materializado en la lengua escrita.
En consecuencia, el diseño de estas situaciones puede concebirse como un espacio de trabajo
compartido que se vuelve clave al momento de pensar en la temporalidad de las situaciones. Es decir, si concebimos el aprendizaje como una aproximación al saber, las prácticas de lectura y escritura nos enfrentan a un saber “extenso y diverso”.
En el marco de este proyecto, las situaciones que presentamos se proponen “lentificar” el tiempo, es decir, habilitar instancias que permitan volver sobre los mismos contenidos desde diferentes miradas, con variaciones, que brinden tiempos de calidad en duración y diversidad, de manera que sea posible establecer lazos entre lo construido y lo que está en construcción.
En este sentido, el diseño de las situaciones de enseñanza de lectura y escritura desde el nivel inicial permite contemplar en la agenda escolar prácticas ineludibles para el cumplimiento del derecho de todos los niños a participar activamente de la cultura escrita y de las situaciones sociales en las que esta se inserta (Ferreiro, 2002; Castedo, 2003; Molinari y Brena, 2008).
En este caso decidimos elegir como tema del proyecto el leer y escribir para consultar el mundo,
específicamente para aprender acerca de los animales autóctonos del Uruguay. Al diferenciarse de prácticas más habituales como las que ocurren en las clases en torno a textos literarios, esta propuesta les permite a los alumnos ponerse en contacto y conocer los llamados “textos difíciles”, especialmente las entradas de enciclopedia y las fichas temáticas, objeto que, alegando su complejidad, muchas veces es excluido de las clases de los más pequeños. Por otra parte, el estudio de los animales, además de resultar interesante para los niños de estas edades, forma parte del programa escolar vigente (ANEP. CEP, 2009). Así, es un contenido que está incluido en el Área del Conocimiento de la Naturaleza, en Biología: Inicial cuatro años – Alimentación en animales, la locomoción en mamíferos y otros animales; Inicial cinco años – Ecosistemas
acuáticos y terrestres, los tipos de dientes; Primer grado – Los animales: adaptaciones al medio;
Segundo grado – Los seres vivos: animales y la reproducción ovípara: las aves, tipos de nidos e
incubación.
