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Abril del 2018
Retratos de la vulnerabilidad social, estigma, justicia social, transversalidad temática en función del contexto actual
Miscelánea

Lilián Berardi

Lilián Berardi

Maestra. Mag. en Sociología. Docente Investigadora

Selva García Montejo

Selva García Montejo

Maestra. Mag. en Sociología. Docente efectiva en Sociología y Sociología de la Educación en Institutos de Formación Docente. Docente Investigadora

Cada uno de los conceptos que se plantean, será abordado en los diferentes artículos que forman parte del Proyecto de Formación Docente para el año 2018.

El primer artículo: “Expansión urbana frente a barrios marginales: retratos sociales”, tiene la pretensión de reconstruir de modo breve algunos aspectos que permitirán la comprensión de situaciones de vida de pobladores de los llamados barrios marginales.

El sistema educativo nacional posee niños y jóvenes que provienen de dichos barrios, tiene instituciones educativas insertas en las citadas comunidades, y por tanto se le reconoce una fuerte responsabilidad en los servicios que presta. En la actualidad, los barrios informales son zonas de potenciales dificultades para quienes los habitan, para quienes cumplen tareas de diversa índole, así como para los vecinos de las zonas próximas a los mismos. Son poblaciones estigmatizadas, desacreditadas, vulnerables y vulneradas. Desde la década de los cuarenta del siglo pasado, en algunas ciudades capitales se visualizan barriadas que se ubican en zonas periféricas, pobladores que ocupan terrenos carentes de servicios y allí construyen viviendas precarias.

La migración es una constante que, en general, ha involucrado a pobladores rurales y urbanos. Se la puede definir como una situación de expulsión del medio en que se ha desarrollado la vida del individuo y eventualmente de su familia. En su momento, la industrialización requirió mano de obra y así atrajo pobladores a la ciudad. Movilizó a quienes poseían un interés específico en mejorar su nivel de vida y también una particular impronta socio-cultural. Luego, la desindustrialización los precarizó y expulsó hacia zonas apartadas del centro productivo que los había convocado.

Hoy es posible señalar diferencias significativas entre los pobladores de algunas barriadas montevideanas, diferencias que en ocasiones dejan entrever asimetrías entre viejos y nuevos migrantes, situaciones que complejizan la vida, las rutinas en los barrios. En dichas barriadas se producen escenarios que desafían las políticas sociales, generan costos económicos en variados rubros y, en general, requieren de atención inmediata porque están comprometidas las vidas de muchos pobladores. En dichos escenarios confluyen situaciones multicausales, códigos de vida muy disímiles, precariedad laboral y de vivienda, bajo nivel educativo que a la vez condiciona la precariedad laboral, abultada población de niños y jóvenes, de mujeres jefas de hogar.

El segundo artículo: “Etiquetaje, estigmatización.  ¿Marcas de una sociedad escasamente inclusora? El abordaje de la desviación desde la microsociología”, trabaja la problemática de la desviación desde una perspectiva cualitativa.

A diferencia de las posturas funcionalistas (Merton, 1964; Parsons, 1999), que han puesto el acento en los condicionantes externos de la sociedad para explicar la problemática de la desviación, desde la Teoría del Etiquetado (Becker, 2005) y desde la teoría del estigma de Goffman (2006) se pretende mostrar que el eje se encuentra en los procesos, en las interacciones. Becker se centra en las etiquetas que pasan a tener algunos individuos, impuestas por la sociedad misma, y plantea que se da un proceso mediante el cual esos sujetos actúan en función del señalado etiquetaje. Goffman, por su parte, pone el epicentro de su análisis en la estigmatización de ciertos sujetos en función de “marcas” corporales o psicológicas, que determinan su identidad social. Lo “normal” y lo “desviado” entran en juego en ambos análisis, y muestran cómo las sociedades califican a los individuos, desde una perspectiva de poder, dividiéndolos en categorías. La desviación, el etiquetaje, la estigmatización, son propios de las sociedades en general, pero también de determinados grupos e instituciones. La institución educativa, teóricamente inclusiva, ¿no resulta, en la realidad, etiquetadora y estigmatizadora?

El tercer artículo: “El sentido político de la educación desde el desarrollo humano”, pretende abordar el sentido que orienta a las políticas educativas, teniendo en cuenta que ese sentido está conformado desde una perspectiva ética, que se relaciona con el desarrollo humano, y apunta a la construcción de sociedades más justas.

Se identifican tres modelos: el de la educación como formadora de ciudadanos; el de la educación como formadora de recursos humanos para el desarrollo económico y social (entendido en términos del mercado, donde se aprecia un fuerte déficit de sentido); el de la educación orientada hacia el desarrollo humano.

La demanda de construir sociedades más justas se ha intensificado ante el déficit de sentido y de injusticia, lo que se ve plasmado en las demandas de respeto a los derechos humanos y de reconocimiento de las identidades culturales, étnicas, lingüísticas y de género. El trabajo busca analizar los fundamentos teóricos y políticos de la justicia social, así como identificar las líneas estratégicas de acción educativa desde dicha perspectiva. El cuarto artículo del Proyecto de Formación Docente 2018 es “La transversalidad temática irrumpe como eje de la formación permanente”. El concepto de “transversalidad temática” tiene que ver con la formación docente a todo nivel.

Implica la formación que, sin dejar de lado el conocimiento disciplinar, atiende temas transversales que son emergentes del contexto social hoy. Por ejemplo: diversidad, inclusión, entre otros. La perspectiva desde la Academia mundial combina lo disciplinar con la transversalidad temática. Esto conlleva que formar profesionales de la educación no pase exclusivamente por conocer disciplinas y relacionar contenidos, sino que converja en lograr un vínculo entre estos y la experiencia situada (nuevos procesos sociales, económicos, políticos y culturales).

Referencias bibliográficas
BECKER, Howard (2005): Outsiders. Hacia una sociología de la desviación. Buenos Aires: Siglo XXI editores.
GOFFMAN, Erving (2006): Estigma. La identidad deteriorada. Buenos Aires: Amorrortu editores. En línea: https://sociologiaycultura.files.wordpress. com/2014/02/goffman-estigma.pdf
MERTON, Robert K. (1964): Teoría y estructura sociales. México: Fundación de Cultura Económica.
PARSONS, Talcott (1999): El sistema social. Madrid: Alianza Editorial.