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Diciembre del 2024
Las Mojarras
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Julián Murguía

Julián Murguía

Cerro Largo (1930-1995)

Las mojarras

Con un alfiler doblado en una punta y una esperanza grandota en la otra, nos graduamos de pescadores.

En la cañada, había una pequeña laguna que hervía de mojarras, pesquero obligado de los que no tenían permiso para aventuras más arriesgadas en el arroyo caudaloso.

Cuando compramos nuestros primeros anzuelos, nos sentimos casi profesionales. Eran unos anzuelos chiquititos, “especiales para mojarras”, que había que llevarlos en un papel porque se perdían con toda facilidad. Costaba agarrarlos y atarlos, con aquellas manos nuestras que parecían llenas de pulgares.

Pescar era una cosa diferente a las demás. No era como cazar pájaros o capturar pichones. Era apresar la presa invisible. Vencer el misterio de las aguas. Triunfar sobre lo desconocido. [...]

El sol, nuestro reloj, nos decía cuándo había que volver, porque las mojarras también se retiraban.

Enrollábamos el hilo, clavábamos el anzuelo en el corcho, y con la caña al hombro, volvíamos a casa, exhibiendo orgullosos una sarta de mojarritas rígidas y sin brillo, como hojas secas.

Julián Murguía
Cerro Largo (1930-1995) En: Mi casa está llena de palabras, Tomo 1

Referencia bibliográfica
Julián Murguía Cerro Largo (1930-1995) En: Mi casa está llena de palabras, Tomo 1