Juan Burghi
Montevideo (1889-1985)
Cuál de los hijos de esta Villa,
pensó cómo sería nuestro Cerro
sin esa fortaleza que lo realza,
lo corona y le imprime un noble sello;
que todos ellos, al abrir los ojos,
es lo primero que, al abrirlos, vieron,
y ven constantemente
de cerca o de lejos;
y tal vez haya alguno que imagina
que ella se encuentra ahí, desde el momento
en que el cerro se alzó sobre la tierra,
para regalo nuestro.
Quien tan solo un instante
logre borrarla en el pensamiento,
comprenderá que fuera muy distinto
e inacabado nuestro pueblo,
sin la gracia y presencia de esa abuela
que, de día, nos mira sonriendo
con la blanca sonrisa de sus muros y de noche, nos dice su desvelo
con latidos de luz de su farola,
que tierra, cielo y mar van recorriendo.
Todo aquel que ha nacido en sus dominios
y vive ausente de ellos,
lo primero que acude al evocarlos
es su viejo y glorioso monumento,
la amada Fortaleza,
reliquia colonial, típico sello,
blasón de nuestra Villa,
su símbolo y compendio,
testigo fiel de toda nuestra vida,
imagen siempre viva en el recuerdo...
Juan Burghi
Montevideo (1889-1985)
En: Mi casa está llena de palabras, Tomo 2
