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Diciembre del 2024
¿Adónde fueron los bichos?
1

Ignacio Martínez

Ignacio Martínez

Montevideo (1955- )

¿Adónde fueron los bichos? Descripción general de la obra.

Los bichos resuelven ir al gran río y se encuentran con peces que cuentan sus problemas con el agua. Luego deciden volar, ya que por la tierra y el agua contaminadas no pueden seguir, y aparece el Pato Renato, pero aquí también ven la atmósfera y la capa de ozono en muy mal estado y un pelícano les dice que deben ir a las grandes ciudades. Allí ven la contaminación sonora, el stress, la suciedad y se encuentran con una niña que los ayudará. Finalmente los bichos se dan cuenta que sólo los niños pueden salvar al planeta y resuelven convocar al Primer Congreso Mundial de Niños del Planeta, en la playa Chichiriviche, con representantes de los cinco continentes, la ayuda del Anciano Mágico y donde los propios bichos se convierten en niños quedándose como bichos originales en forma de títeres o marionetas. Este final será como una gran asamblea donde la platea formará parte de la obra y se tomará nota de las reivindicaciones de los niños.

→ Personajes Principales

(que están durante toda la obra)
Beatriz, la lombriz
La Rana Mariana
El Grillo
Cascarudo Viejo
Hormiga
El Pato Renato

→ Personajes Secundarios
(que aparecen en algunos momentos)
El Bagre Don Bigotes
El Pelícano
El Búho
La Niña Romina (de la ciudad)
Niño de Oceanía
Niña del Himalaya
Niña de los desiertos de África
Niño de la selva de América
Anciano Mágico

La obra contiene 12 canciones y un tema musical para ser usado durante la obra en los momentos que la dirección entienda. Se sugiere un elemento importante de escenografía que es el globo aerostático y efectos sonoros de agua, pájaros, ruido de fábricas, bocinas, gente, así como los cambios de luz que sean representativos del río, del viaje por el aire, de la ciudad y, finalmente, del encuentro en El Caribe, preponderantemente verde.
La obra transcurre en 5 cuadros escénicos con sus características concretas, canciones, sus colores, personajes y luces específicos.

1er Cuadro:
El reencuentro.

(Se encienden lentamente las luces. Se oye el tema musical y aparece Beatriz la lombriz con una mochila, cansada y con señales de haber viajado mucho, igual que el resto de los personajes.)

Beatriz: ¡Llegué! ¡Ya volví! ¡Aquí estoy! Viajé muchísimo repartiendo cartas.
Grillo: ¡Hola, Bea! Yo también acabo de llegar y sé que vienen para acá la mayoría de nuestros amigos. Anduve por todo el mundo, a los saltos.
Rana Mariana: ¡Aquí estoy, amigos! Yo también salté por todos lados y conocí muchos lugares increíbles...
Hormiga: ¡Yo también, yo también! No salté, pero caminé como una hormiga. ¿Estamos todos? ¿Falta alguno?
Cascarudo Viejo: Falto yo, pero esperen que no puedo llegar con la misma rapidez que ustedes, que son tan jóvenes.
Beatriz: Yo no caminé ni salté, repté, claro, como todos los reptiles, las víboras y las lombrices, pero, digamos que anduve por todos lados: por selvas (Grillo dice “yo también”), por mares (Grillo dice “yo también”), por montañas (Grillo dice “yo también”) ¡BASTA, Grillo, que voy a parecer una boba! (Grillo dice “yo también” y todos gritan “¡SÍ, TÚ TAMBIÉN!)                                                           Grillo: Pero es cierto, yo también anduve por un montón de lugares y lo más triste es que no me di cuenta, realmente, por qué el mundo está tan roto y tan contaminado, que tampoco sé cómo podemos hacer para arreglarlo.
Todos: ¡Nosotros tampoco!
Cascarudo Viejo: Cuando crucé desiertos me sentí como adentro de un horno de microondas, metido en mi propia armadura, casi muerto de calor.
Beatriz: A mí me pasó lo mismo, me quemé toda la panza con la arena hirviendo.
Rana Mariana: Por suerte nosotras saltamos, porque la planta de las patas nos quedaban rojas como tomates.                                                                                                                           Hormiga: Yo tuve problema para andar por el agua. Nosotras somos muy chiquitas y...
Beatriz: Sí, sí, Hormiguita, a mí me pasó lo mismo y ni hablar de subir montañas. ¡Qué frío allá en las cumbres! Pero Grillo tiene razón. Nos han quedado muchos sitios para recorrer y deberíamos conversar con alguien que haya viajado mucho por todo el planeta... este pobre planeta maltrecho, sucio, chueco, y lo peor... con tantas guerras.

Canción: ¿Quién, pero quién?

¿Quién nos podría informar
todo lo que está pasando
en el mundo que se está
deteriorando?


¿Quién nos podría decir
cómo debemos obrar
para poder construir
nuestro hogar?


¡Dímelo, si tú lo sabes,
dímelo, si tú lo ves!
¿Serán acaso las aves?
¿Será un pez?

 

Cascarudo Viejo: ¡Eso es, eso es! Agua es lo que más tiene este planeta. Hay por todas partes, así que los peces deben saber qué está pasando. ¡Debemos ir a la desembocadura del gran río!
Rana Mariana: Quizá las únicas aguas contaminadas sean la de nuestro arroyo.
Beatriz: Mmmm, no lo creo, pero para eso debemos ir al gran mar. Quizá alguien nos explique qué es lo que contamina tanto.
Grillo: Sí, y quién es, ¿oyeron? Debemos saber quién es el contaminador.


(Todos los personajes vuelven a tomar sus mochilas, bolsos e implementos de viaje y salen rumbo al gran mar. Se oye el tema musical. Cambio de luz hacia el azul. Sonido de mar.)

 

2do Cuadro:
El río y el mar

Hormiga: Al fin llegamos. ¡Cuánta arena y qué cantidad de agua! Nunca vi tanta agua junta.
Grillo: Este no es un arroyito como el del plantío de Beatriz. Este es un inmenso río que desemboca en aquel gigantesco mar que desde acá vemos como un hilito en el horizonte. ¿Ven? Sí, allá a lo lejos, miren.
Rana Mariana: ¡Bagre, Dorado, Vieja del Agua, Tararira, Pejerrey, asómense!
Beatriz: El agua está quieta como un plato vacío.
Cascarudo Viejo: Es que quizás todo el mar esté vacío y entonces...
Rana Mariana: ¡Allá viene alguien por el río! ¡Ocúltense!
Beatriz: Sí, vamos a escondernos y no hagamos ruido.
Grillo: ¡Sí, viene a ras del agua! Debe ser un excelente nadador.
Hormiga: ¡Debe ser un viejo habitante de este mar. Debe ser un pez muy importante, sí, sí, pero, pero... viene volando!
Cascarudo Viejo: ¿Volando? ¿A ras del agua? ¿Cómo si viniera volando y nadando? Entonces no es un pez, es un, un, un... ¡ES UN PATO!                                                                                         Pato Renato: Sí, eso soy, un pato y me llamo el Pato Renato.

Canción: El Pato Renato

Yo nunca meto la pata,
yo siempre meto las dos
porque yo tengo dos patas,
dos patas igual que vos.


Y aunque le llames dos piernas
y aunque le llames dos pies
igual sos un “pata dura” si jugás mal,
ya lo ves.


Yo soy el Pato Renato,
nadador y volador,
camino también con gracia
y grazno con mucho humor.

Cua - Cua, Cua - Cua
y canto con mucho humor
¿Cómo se llama mi canto?
Yo qué sé, ¿lo sabés vos?


Cua - Cua, Cua - Cua
¿Qué canto te canto yo?
Es el canto de los patos,
el graznido, sí señor.

Beatriz: Bueno, Pato Renato, ¿por qué no hay peces en el río, eh?
Pato Renato: Porque, sencillamente, en este río, en otro tiempo limpio y hermoso, ya no se puede vivir. Nos hemos ido todos para el mar, allá, en la desembocadura.
Cascarudo Viejo: ¿Y tú por qué no estás allá?
Pato Renato: Porque yo los vi desde el aire y enseguida me di cuenta que nos andaban buscando y los vine a ayudar. ¿Ustedes son los que nos mandaron cartas hace tiempo, verdad?
Bueno, ahora síganme que los llevaré adónde están los peces.

(los bichos siguen por tierra y el Pato Renato remonta vuelo y les indica desde el aire “¡doblen por ese camino”, “tomen a la izquierda, alrededor de esa montaña”, “crucen el monte y luego de aquella loma aparecerá el mar!”.)

Rana Mariana: ¡Oh! Esto sí que es inmenso. Nunca vi tanta agua junta ni un mar tan gigante.
Grillo: ¡Pah! Esto no es un charquito de morondanga donde podamos saltar, ¿eh? Lo increíble es que no veamos la costa del otro lado. ¿Habrá costa?
Beatriz: Debe haber, claro, pero para verla hay que pasar encima de la barriga del planeta Tierra.
Grillo: Que debería llamarse planeta Agua porque esta es una barriga de agua...
Pato Renato: Silencio, basta de tanta charlatanería. Alguien se acerca. Presten atención.
(aparece el Bagre Don Bigotes con mucha pesadumbre)                                                                Bagre Don Bigotes: Es verdad. Este es un inmenso mar y nosotros estábamos esperándolos. Yo soy Bagre Don Bigotes.
Hormiga: ¿Por qué en el río no hay peces, señor Bagre Don Bigotes?
Bagre Don Bigotes: Porque desde hace muchos años nuestro río se ha enfermado.
Casi todos los días le tiran residuos...
Grillo: ¿Residuos? ¿Qué son residuos?
Cascarudo Viejo: Restos, basura, desperdicios, cosas que los humanos no quieren usar más.
Bagre Don Bigotes: Sí, pero aún hay más. Los barcos vierten combustible...
Grillo: ¿Qué es el combustible?
Beatriz: ¡El terrible petróleo!
Bagre Don Bigotes: Sí, y eso nos hace muchísimo mal. Lamentablemente eso también está sucediendo en los mares como este y en los inmensos océanos. Y como si eso fuera poco, a veces pescan tanto, tanto, que muchos de nosotros estamos en peligro de extinción.
Así que ya ven, el petróleo contamina, provoca guerras, enferma las aguas y, encima, los humanos pescan sin consideración.

Rana Mariana: Yo no entiendo nada. El agua les da la vida a los humanos, pero la contaminan.
Beatriz: Sí, es verdad y los peces le brindan alimentos, pero los exterminan.
Grillo: Los humanos deben estar medio locos, ¿no?
Cascarudo Viejo: Medio locos o ya locos enteros. ¡Qué disparate. No podrán ni tomar mate!
Bagre Don Bigotes: Yo les aconsejo que descansen ahora en la orilla y mañana sigan viaje por el mundo, contando todo lo que ven.
Hormiga: Sí, sí, pero por la tierra no podemos seguir. Por el agua no podemos seguir...
Pato Renato: Entonces ¡habrá que volar! Construiremos un globo con hojas y ramas.
Rana Mariana: ¡Será un globo vegetal!
Beatriz: ¡Sí, un globo vegetariano!

(Todos los bichos se ponen a construir el globo aerostático cantando)

Canción: Un globo para volar

A mí me gusta volar
como vuelan las cometas.
Hago un globo vegetal
y le pongo camiseta.


Con aire caliente sube
y con el viento me lleva
por encima de las nubes
y abajo de las estrellas.


Con el globo observaré
el mundo desde la altura,
tal vez averiguaré
qué trajo tanta locura.


No sé para donde vamos,
tampoco si llegaremos,
pero que volar volamos
y aprender, aprenderemos.

Grillo: ¡Bea, Bea, aquí está la carta que podemos dejarle a los peces!
Beatriz: Bzzz, bzzz, bzzz, bien, “...además de amigos de la tierra va a ser bueno armar grupos amigos de las aguas”, bien. Bzzz, bzzz, bzzz, “ya hallaremos una solución para la vida de todos”, bien, muy bien, Grillo, déjala en la rama de aquel sauce llorón. Algún pez la verá y la leerá para todos.

(Los bichos suben al canasto. El Pato Renato empuja todo el globo. Se despiden de los peces “Adiós Bagre Don Bigotes, adiós Vieja del Agua, adiós Tarariras, adiós Pejerreyes”. Se oye la melodía y se cambia hacia un color celeste.)


[...]

 

Ignacio Martínez
Montevideo (1955- )
En: Dramaturgia uruguaya