Elbia Pereira
Maestra
Compañeras y compañeros:
Un nuevo año lectivo se inicia con varias interrogantes y pocas certezas respecto a nuestra condición de trabajadores.
Es un año con muchos desafíos y temas que preocupan a FUM-TEP; debemos estar preparados tanto para abordar las diferentes situaciones que se presenten como para evitar los retrocesos.
Transformación educativa. No se atienden los verdaderos problemas de la educación, los cursos de formación docente presentan un bajo nivel de profesionalidad. Se plantea una falsa autonomía en momentos de decisiones importantes para los docentes y las comunidades educativas, pues es el director quien debe dar su postura en soledad; no existe una autonomía técnica apoyada con presupuesto para ejercer los verdaderos cambios. Se trata de una modificación curricular inconclusa que genera incertidumbre en los colectivos docentes.
Falta de apoyo en los centros educativos. El mal manejo que se hizo de la pandemia intensificó la inseguridad alimentaria, la violencia física y psicológica, la pobreza en nuestras infancias, y afectó directamente a las comunidades educativas en los procesos de aprendizaje. Sin embargo, no existió ningún planteo de las autoridades para atender estas situaciones.
Pérdida salarial. Sabido es que tuvimos una pérdida salarial de aproximadamente el 8%, que difícilmente será recuperada en el presente quinquenio. Los ajustes salariales que hemos estado recibiendo no se ven acompañados de ajustes similares con respecto a la canasta básica. Varios alimentos de primera necesidad han superado el 100% de aumento en los últimos tres años.
Alimentación escolar. Las partidas de alimentación para los comedores escolares no se han ajustado ni actualizado acorde al precio real de los alimentos.
Programa Maestros Comunitarios. Se modificó el programa, se redujo la cantidad de docentes en territorio y fueron incorporados en equipos en las inspecciones departamentales, lo cual cambia sustantivamente su rol.
Contratos laborales. A partir de nuevos contratos laborales para el ingreso de docentes y no docentes se produce una precarización laboral con pérdida de derechos. Nos referimos a contratos a término, que no generan estabilidad laboral. Esto significa recortes presupuestados que afectan las condiciones de trabajo, y repercuten en el funcionamiento de las escuelas y en nuestros niños.
Reforma jubilatoria. Los docentes y no docentes tenemos en este momento una preocupación real respecto a la reforma jubilatoria, mal llamada reforma previsional, que implicaría rebajas, recortes y perjuicios a los más vulnerables, las infancias en general, personas en situación de discapacidad, el apoyo a la familia, las prestaciones que garantizan el derecho a la educación, la salud y la atención que cada niño o niña necesita y merece, cuando nos planteamos políticas de futuro a mediano plazo. Sin duda, todos estos aspectos deberían constituir políticas de Estado como garantía y continuidad del respeto a los derechos humanos. Asimismo estarían ausentes las políticas públicas estatales para los adultos mayores que han dedicado la vida al trabajo más o menos calificado, de acuerdo a las oportunidades que se les brindaron y garantizaron a lo largo de su vida. Derechos fundamentales que serían vulnerados a pesar del compromiso asumido por el Estado uruguayo al ratificar tanto la Declaración Universal de los Derechos Humanos como la Convención sobre los Derechos del Niño.
La reforma jubilatoria, que en su formulación actual fue aprobada en el Senado con los votos del oficialismo el 27 de diciembre de 2022, afecta directamente a todos los trabajadores: trabajaremos cinco años más y cobraremos menos, ya que el porcentaje asignado al llegar a los años requeridos, con al menos sesenta y cinco años de edad, será menor o será topeado en bases de prestación, un monto que determina el Ministerio de Economía y Finanzas de acuerdo a bases de cálculo variables en cuanto a monto y criterios.
Certificaciones médicas. Los docentes seremos afectados por esta reforma en aspectos sustanciales en la medida en que cambian las condiciones de las certificaciones médicas. En el estado actual del proyecto de ley se ha planteado otorgar nueve días al año por enfermedad a cada trabajador. Transcurridos esos días, y si requiriese más días por enfermedad, se liquidarán al 75%. Esto traerá como consecuencia que los maestros concurran a trabajar enfermos.
Escuelas rurales. Orgullo de nuestro país ha sido la presencia del Estado a través de las escuelas rurales, aun en los territorios de más difícil acceso. Los cambios en los oficios y trabajos rurales llevados adelante por hombres y mujeres que eligen vivir en el medio rural por tradición familiar, constructores de ricas tradiciones identitarias como país, son sustituidos por la tecnología que no cobra ni reclama derechos laborales, y provoca una transformación cultural y económica que obliga a la emigración rural hacia los cinturones de pobreza de las ciudades más o menos cercanas y sentidas como ajenas a sus costumbres. “Los nadies”, al decir de Eduardo Galeano1
, son los que no tienen voz legítima que valga la pena ser escuchada. Es por ello que el desmantelamiento del Departamento de Educación Rural es un agravio a la más rica historia nacional. Y no lo percibimos solo como una afrenta a nuestros compañeros vinculados al área rural, sino a todos los que estamos vinculados a la tarea de enseñar y de aprender.
En este año 2023 se realizarán las elecciones en FUM-TEP, de las cuales surgirán los compañeros que nos representarán en el próximo período. Es muy importante la participación de todos quienes día a día le ponemos el hombro a la educación pública de nuestro país. El sindicato es una herramienta de lucha y de trabajo conjunto para evitar el retroceso de los derechos adquiridos y seguir construyendo nuestra escuela pública en unidad.
Mtra. Elbia Pereira
Secretaria General de FUM-TEP
- 1GALEANO, Eduardo (1989): “Los nadies” en El libro de los abrazos, p. 59. Montevideo: Ediciones del Chanchito.

