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Octubre del 2022
¿Por qué debo consumir alimentos saludables?
¿Para qué comemos?
Portada

Nathalie Saldamando

Nathalie Saldamando

Maestra. Salto.

El proyecto de la institución partió este año de un problema que acontecía en uno de los espacios curriculares, “el comedor”, donde se observó que un grupo numeroso de alumnos seleccionaban diariamente del menú escolar los ingredientes que les gustaba comer y las verduras fueron las más rechazadas. Frente a esta situación surgieron interrogantes que permitieron realizar investigaciones, y en tercer grado se planificó el proyecto “Los alimentos... ¿Cuáles consumir para una alimentación saludable?”.
Las primeras actividades intentaron responder este interrogante a partir de los conocimientos que poseía el alumnado y de una consulta a todas las clases de la escuela; con esa información se elaboró una secuencia de actividades, que incluía recursos interactivos y motivadores a la hora de aprender.
El objetivo era acercar a los alumnos a la alfabetización científica, integrando conocimientos y actitudes en pro de una mejor calidad de vida.
Se seleccionaron los siguientes contenidos y perfiles de egreso:

Programa de Educación Inicial y Primaria Documento Base de Análisis Curricular
Área del Conocimiento de la Naturaleza.
Biología.
Los nutrientes orgánicos e inorgánicos esenciales para el
buen funcionamiento del organismo.
 
Macro concepto:
Sistemas vivos.
Relacionar nutrición, crecimiento y desarrollo.
 
Área del Conocimiento de Lenguas.
Textos que explican.
La organización gráfica de la información:
el cuadro sinóptico y el mapa conceptual.
 
Sistema de Escritura.
Elaborar cuadros sinópticos y mapas semánticos.
Lectura. Literal. Localizar información en un lugar del texto.
Implícito local.
Reconocer el tema del párrafo o del enunciado.
 

Con este recorrido se pretendía reflexionar con los alumnos sobre la importancia de la alimentación saludable y cómo esta incide en su desarrollo. Asimismo, favorecer en el ámbito de clase el planteo de situaciones que permitiesen investigar, buscar información, contrastar para conocer los nutrientes de algunos alimentos diferenciando alimentación de nutrición, generando oportunidades de comunicar los aprendizajes mediante textos orales o escritos.

El comienzo

Se presentaron interrogantes para situar el problema emergente.

→ ¿Para qué comemos?

Se registró el diálogo que surgió al intentar dar posibles respuestas.
Para qué comemos 2Se les solicitó que explicaran a través de un dibujo cómo sería el proceso por el que los alimentos nos hacen fuertes, nos dan energía, nos ayudan a estar saludables.
Al analizar los dibujos presentados se observaron diferentes niveles de conceptualización, alumnos que explicaban el recorrido que hacen los alimentos en nuestro cuerpo, nombrando algunos órganos, y otros cuyos conocimientos previos les permitían intuir relaciones entre los órganos y los procesos de absorción de nutrientes que se realizan con eficacia en nuestro cuerpo.
 

Luana: –Masticamos y tragamos, por un tubo los alimentos van al estómago, allí digerimos y también interviene el hígado.
Hellen: –La comida o sea alimentos llegan al estómago.
Renata: –Cuando masticamos la comida va para el estómago. Tenemos una bolsa en el estómago, tiene un líquido que ayuda a que los alimentos se desarmen. Valentina: –Yo creo que acá (coloca una flecha en el estómago) se separan los alimentos de las vitaminas, las vitaminas pasan a la sangre.
Agostina: –Masticamos y tragamos, después llega a la panza, los alimentos buenos van a las venas y a la sangre, con los malos se forma la materia.

 Para qué comemos 2Para qué comemos 3
→ ¿Ustedes creen que los alimentos que nos brinda el comedor escolar son importantes?
¿Todos los alumnos comen todo? ¿Por qué creen que no comen?

La primera pregunta fue respondida con seguridad por todos, “sí, son importantes”, pero no se pusieron de acuerdo en las otras dos. Se decidió consultar a otras clases de la escuela para averiguar si la situación del comedor se repetía y cuáles eran los motivos.
Estas fueron las razones que predominaron en la recolección de datos: “Porque no me gusta la comida”. “Porque tienen ingredientes que no me agradan”. “Porque como abundante merienda y llego al almuerzo sin apetito”.

La secuencia

Luego de estas actividades quedó definido el tema a investigar: “Los alimentos... ¿Cuáles consumir para una nutrición saludable?”.
Se promovieron instancias de búsqueda de información en los hogares, mientras en clase se trabajaba con diferentes propuestas durante varias jornadas.

  • La lectura de Para qué nos alimentamos1  les confirmaba las razones por las que deben alimentarse y los aproximó al concepto de alimentación, reconociendo que hay diversos grupos de alimentos que debemos incluir en nuestra dieta en forma completa y equilibrada para crecer saludables.
  • El visionado de ¿Qué es la nutrición? Diferencia entre alimentación y nutrición2  les permitió distinguir entre alimentación y nutrición. Se realizó una caracterización de ambos procesos. Al ser conceptos distintos surgió la duda de si todos los alimentos nos proporcionan los nutrientes necesarios para tener una vida saludable.
  • En la lectura de la infografía “Los alimentos más nutritivos”3  encontraron la respuesta a su duda, ya que no todos los alimentos nos proporcionan los nutrientes necesarios para una vida saludable y comenzaron a conocer los más nutritivos. En el cierre de la actividad, los alumnos explicaron de forma sencilla por qué debemos consumir abundantes frutas, verduras, pescados, huevos, semillas y leche.
  • Se les propuso que, usando la pizarra Padlet, intentaran explicar con sus propias palabras las respuestas a los interrogantes trabajados anteriormente: ¿Para qué comemos? ¿Puedes nombrar al menos una diferencia entre alimentos y nutrientes? ¿Qué alimentos nutritivos debemos consumir?

«En el campo de la “Educación en Ciencias”, se ha venido reconociendo que la integración de las TIC para apoyar los procesos de enseñanza y aprendizaje de las ciencias tiene un alto potencial de desarrollo (...). Las TIC –por su naturaleza y características– brindan una amplia variedad de herramientas para el diseño y ejecución de actividades didácticas a fin de que, en el contexto del aula o fuera de ella, los alumnos aprendan lo que es objeto de enseñanza.» (Blancas y Rodríguez, 2013:164) 

 

Para qué comemos 4

Vista parcial de captura de pantalla 

Esta actividad en la que, a través de las palabras, los alumnos hicieron visible su pensamiento, su progresión de ideas desde las más intuitivas a las más escolarizadas, permitió poner en evidencia lo que sabían, y guió a la docente sobre las intervenciones desde la enseñanza para que todos pudieran avanzar en sus aprendizajes.

«En la medida en que escribir supone concretar y sintetizar el pensamiento sobre algo, ordenar u organizar lo que podemos tener confuso en nuestro pensamiento, en principio, el sentido de que los niños escriban cuestiones de ciencias en la escuela tiene que ser comunicar las propias construcciones mentales.» (Dibarboure, 2009:182)

La pizarra permitió analizar el nivel de conceptualización que iban alcanzando y los diferentes escalones que transitaban.
Algunos alumnos se apoyaron en la ejemplificación para explicar la diferencia entre alimentos y nutrientes.

Valentina D.: –El pancho por ejemplo te alimenta pero es comida no saludable y las papas fritas tienen mucho aceite y mucha sal.
Isabella: –Para alimentarse puedes comer chocolate y milanesa pero para nutrirse tienes que comer frutas, verduras, tomar leche, comer huevos y cereales.

 Mientras que otros ya iniciaban la jerarquización de ideas y explicaron las diferencias basados en las características de los procesos.

Maite: –Alimento es cualquier comida incluso la chatarra, nutrientes son alimentos saludables que aportan a nuestro cuerpo.
Valentina N.: –Se diferencia porque alimentarse es comer cualquier comida chatarra o saludable y el cuerpo separa lo que no sirve de las vitaminas.

«El uso de las estrategias computacionales tiene varias ventajas: favorecer el aprendizaje de nuevos conceptos, posibilitar el escalonamiento en el grado de abstracción de los temas, tener en cuenta las diferencias individuales en el proceso de aprendizaje, acceder a los temas en un tiempo no uniforme, ingresar por distintos ángulos al mismo tema, entre otras...» (Mazzitelli et al., 2003:127) 

 → Presentación de la pirámide alimenticia.

Para qué comemos 5lugares que se fueron registrando en el papelógrafo: “En el CAIF”, “en la mutualista”, “en el carné pediátrico hay una parecida”, “en el consultorio de la nutricionista”.
Al analizar sus respuestas se observó que rescataban el valor de la imagen frente a la información que transmitía este portador de texto, considerado una referencia gráfica que guía sobre la cantidad de alimentos que debemos consumir para una alimentación balanceada.
Para avanzar en la interpretación de la pirámide alimentaria y promover la reflexión se volvió sobre la imagen para realizar una observación intencionada: ¿Qué creen que representa? ¿Qué grupos de alimentos integran la pirámide? ¿Por qué creen que los dulces, las grasas y los aceites ocupan la porción más pequeña?
A cada alumno se le entregó una imagen de la pirámide y se les pidió que respondieran la consigna de acuerdo a lo que ellos consideraran. Se socializaron sus explicaciones, se registraron en un papelógrafo.

Para qué comemos 6
Se establecieron relaciones con los recursos ya utilizados para definir la posible frecuencia en la ingesta de alimentos de cada grupo. Se realizó el visionado de La pirámide alimenticia4 , se registró.

Para qué comemos 7Esta actividad permitía desarrollar las capacidades de discutir, razonar, justificar sus ideas, ofrecía oportunidades de confrontar, establecer consensos, de hacer explícitos los procesos de pensamiento mientras estaban vinculando información conocida con la nueva información que aportaba el visionado.

 

 

 

 

«...la comunicación pasa a ser una parte central del aprendizaje de las ciencias, es una forma de compartir ideas y de alcanzar la comprensión de nuevos conceptos. En las instancias en que los alumnos piensan, responden, discuten, escuchan, leen y escriben, en un contexto de indagación científica escolar, las ideas se convierten en objetos de reflexión, y este proceso ayuda a dar sentido a lo que se aprende y a lo que se enseña.» (Zuffo, 2018:99)

→ ¿Todos debemos alimentarnos igual? 

Se preparó el cuestionario para la entrevista.
Ante este planteo, las primeras respuestas sugerían algunas diferencias: “los bebes comen menos y distinto”, “los hombres comen más que las mujeres”, “los deportistas comen especial”, “mi abuela come muy poquito”.
Para obtener información, se decidió conversar con el profesor de Educación Física y con la abuela de un niño del grupo sobre cómo se alimentaban, si había diferencias en la dieta según la edad y en ese caso por qué.

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Se les formuló la siguiente pregunta: ¿Su alimentación es igual a la de un niño de nuestra edad?

Profesor: –No, es distinta por la cantidad, debe ser balanceada y es diferente por la edad, la actividad física y el gasto energético.
Abuela: –No, es distinta por la edad y el gasto de energía.

Los dos entrevistados hicieron hincapié en la alimentación según el gasto energético y la edad, ¿qué se entiende por “gasto energético”?

Benjamín: –Energético viene de “energía”. Valentina N.: –Gasto es que queda poco.
Zoe: –Es como el celular cuando se gasta la batería. Renata: –Es cuando estamos quedando sin energía, ahí tenemos que descansar y alimentarnos.
Luana: –Gastamos energía cuando saltamos, corremos, bailamos, nadamos.
Maestra: –¿Solamente gastamos energía cuando estamos en movimiento? (La mayoría responde: ¡sí!) 

 Se les propuso hacer una experiencia, quedarse en reposo, quietos, evitando moverse unos minutos.

Maestra: –¿Les parece que ahora no gastamos energía? ¿Sienten que alguna parte del cuerpo sigue funcionando? ¿O todo se paró?
Federico: – Yo siento mi corazón. Agostina: – Yo siento mi respiración. Benjamín M.: –Yo estoy tragando saliva. Lía: –Yo moví los ojos y la boca.
Maestra: –¿Entonces gastamos energía únicamente cuando nos movemos? Piensen, ¿cómo hacen nuestros órganos para seguir trabajando?

Se seleccionaron y subieron a la plataforma CREA, dos tablas de requerimiento energético en niños y adultos mayores, y el video El equilibrio energético5 para explorar, observar, leer, aproximarlos al concepto de gasto energético.

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Del trabajo con las tablas surgieron nuevas apreciaciones.

Santino: –Entiendo que los bebés necesitan menos calorías que los niños de nuestra edad.
Priscila: –¿Qué son las calorías?
Maestra: –Las calorías son las unidades con las que se mide el contenido energético de los alimentos.
Benjamín S.: –Las calorías vienen con los alimentos, tienes que comer para tener energía.
Maestra: –Observen los envases de alimentos que trajeron de merienda y busquen la tabla de valor energético.
[...]
Maestra: –Miren esta tabla, ¿qué conclusiones pueden sacar? ¿Cuál es la relación entre el crecimiento de un niño y las calorías que necesita?
Julieta: –Los niños cuanto más crecen necesitan más calorías.
Maestra: –¿Qué les dice esta otra tabla? ¿Quiénes necesitan consumir más calorías? ¿Cuál es la relación entre las edades de un adulto y las calorías que necesita?
Luana: –Las mujeres necesitan menos que los hombres.
Maite: –Esperen, cuando quedan muy mayores bajan las calorías.

Luego del visionado se volvió sobre las siguientes imágenes para trabajar el concepto de requerimiento energético y avanzar en él. 

Para qué comemos 12Las preguntas fueron esenciales en la intervención docente en el transcurso de estas actividades, con interrogantes diversos que permitieron mediar en la construcción y el desarrollo de habilidades de los alumnos.

«El propósito de las preguntas productivas es dirigir el pensamiento de la estudiante o el estudiante; esto posibilita al maestro o a la maestra para proveerles a los alumnos el camino para la construcción de su propio conocimiento. Los seis tipos de cuestiones –para enfocar la atención, para medir y contar, para comparar, para provocar la acción, para la propuesta de problemas y para el razonamiento– (...) llevan al maestro a conocer a dónde se encuentran los alumnos y así proveer el tipo de soporte necesario en un momento dado.» (Martens, 1999)

Por último se les pidió un comentario para compartir la información nueva. Los alumnos podían trabajar en duplas.

Para qué comemos 13«En el para qué, en el cómo y en el por qué leer y escribir en las clases de Ciencias Naturales los docentes dejamos en evidencia nuestra concepción de ciencia, de enseñanza y de aprendizaje. El reto es proponer intencionada y sistemáticamente tareas compartidas de lectura, escritura, reflexión y discusión en las aulas, al servicio de la comprensión y el aprendizaje de los contenidos y las habilidades de las Ciencias Naturales.» (Zuffo, 2018:118)

 

  • 1En línea: https://slideplayer.es/slide/5420656/
  • 2En línea: https://youtu.be/8T5iFPy4318
  • 3En línea: https://ceibal.schoology.com/page/5908997233
  • 4En línea: https://youtu.be/XTmlibGHOpA
  • 5En línea: https://www.youtube.com/watch?v=k9QMzKwx07Y
Referencia bibliográfica
ANEP. CEIP. República Oriental del Uruguay (2016): Documento Base de Análisis Curricular. Tercera Edición. En línea: https://www.dgeip.edu.uy/documentos/normativa/progra- maescolar/DBAC-mayo-2017.pdf
ANEP. CEP. República Oriental del Uruguay (2009): Programa de Educación Inicial y Primaria. Año 2008. Tercera edición, 2013. En línea: https://www.dgeip.edu.uy/documentos/ normativa/programaescolar/ProgramaEscolar_14-6.pdf
BLANCAS HERNÁNDEZ, José Luis; RODRÍGUEZ PINEDA, Diana Patricia (2013): “Uso de tecnologías en la enseñanza de las ciencias. El caso de una maestra de biología en secundaria” en Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, Vol. 9, Nº 1 (enero-junio), pp. 162-186. En línea: https://www.redalyc.org/pdf/1341/134129372008.pdf
DIBARBOURE, María (2009): …y sin embargo se puede enseñar ciencias naturales. Montevideo: Ed. Santillana. Serie Praxis. Aula XXI.
DUCRET, Lydia (2011): La vida vale. Contenidos de Biología de primer a sexto grado, según el actual Programa de Educación Inicial y Primaria. Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental.
MARTENS, Mary Lee (1999): “Preguntas productivas. Como herramienta para soportar el aprendizaje constructivista”. Traducción por Roberto Sayavedra Soto del artículo “Productive Questions: Tools for Supporting Constructivist Learning”, publicado en Science & Children, Vol. 36, Nº 8, pp. 24-27, 53. En línea: http://aulas.ces.edu.uy/pluginfile.php/6832/ mod_resource/content/1/Preguntas_productivas.pdf
MAZZITELLI, Claudia; MATURANO, Carla; NÚÑEZ, Graciela; PEREIRA, Raúl (2003): “Los recursos tecnológicos en las clases de Ciencias Naturales” en Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales, Nº 17, pp. 125-136. En línea: https://roderic.uv.es/bitstream/handle/10550/29813/2999.pdf?sequence=1&isAllowed=y
PENA, Inés; RODRÍGUEZ, Dinorah (2014): Actividades de ciencias para el aula. Montevideo: Camus Ediciones. Colección Didáctica.
ZUFFO, Lorena (2018): “Leer y escribir para aprender Ciencias Naturales” en E. Rostan (coord.), E. Dotti, A. L. Lujambio, E. Peluffo, M. Xicart, L. Zuffo: Leer y escribir en las áreas del conocimiento. Montevideo: Camus Ediciones. Colección Didáctica.