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Febrero del 2020
Ajustes salariales para maestros y funcionarios de Educación Primaria

Fernando Pereira

Fernando Pereira

Secretaría de Servicios de FUM-TEP

El gobierno estableció un ajuste anual del 8,79% para los salarios de funcionarios públicos a partir del 1 de enero de 2020, idéntico al IPC del año 2019. Cuando se comenzó a discutir un posible convenio manejamos la posibilidad de firmarlo a dos, tres o cinco años, en función de garantizar crecimientos en una etapa en que la riqueza nacional iba a tener un crecimiento menor
al que había tenido en la última década.
Nosotros sosteníamos que, en primer lugar, era fundamental que se garantizara el poder de compra de los salarios, y eso se logró a través de la ley de presupuesto en su artículo 4, un avance que se ha perdido en la telaraña de asuntos que tratamos en lo cotidiano pero que
resulta esencial.
Al mismo tiempo, en la negociación colectiva logramos que el Poder Ejecutivo se comprometiera, si las cuentas públicas lo permitían, a un ajuste anual de 3,53%. Esto sucedió durante los primeros cuatro años desde el ajuste de 2016 hasta el de 2019, lo que permitió un crecimiento
de 14,88% en el quinquenio, transformando la negociación de FUM-TEP en la de mayor crecimiento de todo el sector público y privado.
Este preconvenio, que nunca fue firmado por falta de voluntad de las partes, igualmente significó un gran avance, pero también nos debería dejar aprendizajes ante una nueva etapa presupuestal y de negociación colectiva.
Lo primero de cara a la negociación es que hay que luchar para que en la nueva ley de presupuesto se consolide el artículo 4 de la ley de presupuesto, lo que garantizaría el poder de compra de los salarios, cuestión que hemos logrado en los últimos quince años.
Lo segundo es trabajar sobre un convenio que tenga crecimiento salarial y, de lograrlo, intentar firmarlo de forma tal que durante los cinco años haya crecimiento garantido en la firma de un convenio colectivo. La experiencia de no firmar el convenio nos debe dejar como aprendizaje que, en caso de cambio en la economía del país o modificación de los escenarios, se puedan cambiar
las decisiones presupuestales al igual que las orientaciones de acuerdo al nuevo objetivo del gobierno, y esto determinaría volver a perder la seguridad de tener un crecimiento salarial y un ajuste por inflación todos los años.
Esto no se podría hacer si hubiera un convenio colectivo firmado, como aconsejábamos que se hiciera. También hay que tener un plan para terminar con ciertas inequidades que quedaron parcialmente pendientes: escalafón de directores, antigüedad de maestros suplentes, igualar el salario de maestro grado 1 de veinte horas semanales con el de funcionario no docente grado 1/6 de cuarenta horas semanales, maestros de tiempo completo y unidades compensadas.
Estos objetivos planteados en el Congreso, como el de alcanzar la media canasta familiar para el grado 1 de veinte horas semanales y el grado 1/6 de funcionario no docente, tienen que ser parte de una negociación colectiva que se va a dar durante este año.
Valorar este casi 15% de crecimiento salarial así como las partidas adicionales para el presentismo, no nos puede hacer perder nuestro horizonte, hay que intentar caminar hacia él.
Hemos logrado mejorar los salarios de forma muy importante en términos reales durante quince años e indudablemente esto ha significado un avance sin precedentes, pero aún hay camino por recorrer.
Para alcanzar estos objetivos tenemos que tener a la organización en condiciones de dar las respuestas adecuadas en cada momento, de solicitar entrevistas con los diputados locales, con las bancadas parlamentarias, con los partidos y, sobre todo, tener una comunicación fluida con las comunidades educativas y con la sociedad en su conjunto, que permita que los uruguayos defiendan una escuela pública de calidad, gratuita, laica, obligatoria y con salarios adecuados para los trabajadores de la educación.
Nuestros objetivos están más que claros, la necesidad de seguir avanzando en la dirección correcta está clara, la herramienta la tenemos y es un sindicato con más de veintitrés mil afiliados.
El punto es que nuestra táctica y nuestra estrategia sindical funcionen de manera adecuada, sabiendo de antemano que los anuncios de recortes de gasto y restricciones presupuestales planteados por quienes resultaron ser el gobierno electo, colocan complicaciones adicionales a la negociación más grande y más compleja que tiene el Uruguay, dado que abarca más de sesenta
mil trabajadores, docentes, no docentes y un sinnúmero de especificidades dentro de cada sector.
Es entonces necesario estar atentos a todas estas circunstancias para movilizarnos de la mejor manera. La negociación colectiva es clave para avanzar en nuestros objetivos.
A continuación publicamos las tablas salariales vigentes para el año 2020 (salarios nominales).

Referencias bibliográficas